Las televisiones negociaban unirse mientras las audiencias se fragmentan. En un mercado publicitario que no hace más que caer, aparecen nuevos operadores al abrigo de la TDT. Hasta ahora todos buscan la varita mágica que no parece sencilla de encontrar, la pócima que combine calidad, ingresos publicitarios y costes bajos.
Asi rebrotan ideas tipo redacciones multimedia, contenidos compartidos, formatos subvencionados, etc.
No parece que nadie vaya a inventar nada nuevo.
Algunos ni siquieran miran al consumidor (que se supone que es donde acaba estando el dinero).
Quizás la solución sea simple: si queremos calidad sin pagarla, no hay sitio para todos. Porque como dice un amigo mío: todos los anunciantes tienen calculadora (y un presupuesto limitado).
Eso no quita para que haya que poner imaginación, pedir eficacia y profesionalidad a todos los elementos de la cadena de valor, eliminar el amiguismo y el clientelismo que han mantenido inoperante al sector en muchos casos.
Suerte a todos. Especialmente a los que empiezan.



