No es que sea yo una experta pero en mi modesto entender se está actuando tarde y lento en este asunto.
En una fusión siempre hay uno, normalmente el más grande, que hace valer su posición en el mercado y negocia desde una posición de privilegio. Esto lo sabe muy bien Caixanova, que no hace tanto que se fusionó siendo Caixa Vigo con las de Pontevedra y Ourense. Y ni Luis Carrera ni Carlos Velasco están en Caixanova. Quiero decir, que Caixanova lo entiende muy bien desde otra posición.
Es interesante el posicionamiento de Victor Moro en el Faro de Vigo, donde dice entre otras cosas:
Los balances se fusionan, lo difícil es fusionar a los hombres en un ejercicio de generosidad y de servicio a Galicia
Ahí quería llegar. Quizá hay que pensar en una fusión en la que el que mande no sea ni el Presidente de Caixanova, Julio Fernández Gayoso, ni el Director General de Caixa Galicia, José Luis Méndez, sino alguien de consenso para la nueva caja, alguien que esté dispuesto a equilibrar los resultados y a generar estructuras nuevas. Claro que esto seguro que molesta a muchos.
Pero no hay que olvidar, o al menos Alberto Núñez Feijoo no debe hacerlo, que por encima de los criterios personalistas de lo que no hay duda es de que Galicia necesita una caja sólida que reinvierta en Galicia, tanto en crédito como en obra social, el resto sería un drama. Y las cajas no pertenecen a sus directivos- como bien remarca Albino Prada en La Voz de Galicia- sino que están gobernadas por administraciones públicas gallegas. Es la administración la que tiene la responsabilidad del resultado y lo demás son cuentos.
Nota: hasta los dos mayores periódicos de Galicia están, sin que sirva de precedente, de acuerdo.
Actualización: Leed la interesante opinión de Félix en Im- Pulso



