Cuando tose lo pruebo todo, la cebolla picadita (que sólo funciona con algunos tipos de tos), el vicks vaporub, los jarabes de miel, los jarabes de farmacia, los sorbitos de agua,…
Me voy poniendo nerviosa según veo que no se calma. Me desespera ver que empieza a doler el pecho y la garganta. Los niños parecen aún más chiquitos cuando se ponen malitos.
Por último, me siento en la cama apoyada en dos almohadas, apoyo su espalda en mi pecho entre mis piernas, la rodeo con los brazos, respiro despacio, relajándonos. La tos se va calmando. Me duelen las costillas, la espalda, pero aguanto hasta que casi se duerme y me voy lo más despacio posible, apoyando su cuerpo en las almohadas.
Duerme. Del blog de Leiter me traigo el delicioso nocturno de Fauré. Maravillosamente interpretado por Perlemuter tal y como nos explica muy bien.



