Regalos de Navidad
Como soy de los de Reyes Magos, no acostumbro a recibir regalos por Navidad, pero siempre son bienvenidos.
Me ha dejado fascinada el que me ha hecho Leiter, a David Zinman dirigiendo el Adagio de la SinfonÃa nº2 de Schumann. Ha sido mágico, porque él no podÃa saber que es una de mis piezas favoritas.
Es como cuando mi chico me regaló la guitarra eléctrica -una Fender Stratocaster- sin yo haber dicho nada. Creo que me eché a llorar y estuve agarrándola y acariciándola horas. Con esa guitarra aprendà a escuchar -a tocar realmente no- heavy metal. Ya tendrÃa yo unos treinta años y quizás fue el último juguete deseado que me regalaron. En esa época no conducÃa porque un amigo mÃo- el que perdà este verano- habÃa tenido un grave accidente de coche y yo no era capaz de conducir. Asà que iba a clases en autobús con mi guitarra española. Feliz como una crÃa. Llegaba a casa y solfeaba sobre mis rodillas. (que nadie interprete que sé algo de música o tengo oÃdo, pero eso sÃ, la música me ha hecho muy feliz muchas veces).
Gracias, Leiter, por recordarme todo esto. Me voy volando que acaba de llamarme un amiguete que hace meses que no veo. Besos, muchos besos




Una Fender Stratocaster… ¡Madre mÃa de lo que se entera uno!
Ese Adagio ya te emocionó en otra ocasión, princesa. Me encanta saber que te ha gustado.
Besos, muchos besos
Amalia… Perdona por mi intromisión. ¿Qué pasa con Lizard?
Lizard, si me estás leyendo, por favor, no dudes en ponerte en contacto conmigo. No te conozco pero me interesas y mucho como persona.
Perdona, Amalia. No sé si estoy haciendo bien.
Besos, muchos besos. Y disculpas también.
Todos tenemos un pasado, Leiter. En el mÃo hay varias guitarras…
En cuanto a Lizard, hablé con él por las navidades y estaba bien. PermÃteme que no entre en los motivos de su alejamiento de Internet. Ya te comentará él.
Gracias por preocuparte, querido amigo.
Besos