Estos días estoy muy sensible, emocionalmente tirando a agotada, sintiéndome de más, en el sitio incorrecto en el momento incorrecto. He dejado de creer en los milagros?
Intento ignorar las luces de navidad, yo que cada año he sido la primera en celebrarlas.
Pero me conozco bien. Sé que la esperanza está dentro de mi, que la energía me tirará de la mano y muy pronto estaré disfrazada de pirata (sparrow, por supuesto) en los carnavales. Sé que buscaré un curso de innovación a ver si me voy con rbr, sé que empezaré mi plan para irme a vivir a New York (tengo sobredosis de campo! ya os contaré, ya) y cogerme un curso de cocina en inglés, sé que se me ocurrirán cosas lindas para Dididai, sé que seguiré disfrutando de mi trabajo, de mi familia, de mis amigos, de viajar, de los libros, de la poesía, de bailar, de la música del blog de Leiter, del arte, de los paseos de domingo por la playa con Lu…. Sé que seguiré admirando todo lo hermoso que la gente es capaz de hacer: veré el estreno de tu obra de teatro, como abres tu negocio nuevo, como haces crecer tu proyecto, quizás tú termines un libro, montes una exposición o simplemente cuides de los tuyos y de los que no lo son.
Bendita vida, que siempre vuelve para ofrecernos lo mejor. Confiad en la vida, ella sabe. Y sí, sigo creyendo en los milagros.
Dejad que la alegría de vivir os invada, este es mi deseo para el 2010.




