Mis penúltimas locuras
Tengo quince propósitos de año nuevo! Es demasiado. Aunque algunos son sencillitos, plurianuales y poco me piden de este año. No, nos os los voy a contar todos, que alguno es demasiado íntimo.
Empezaré por contaros dos muy fáciles.
Me apunto a clases de baile: de siempre es la actividad que más energía me retroalimenta, me encanta bailar, el sólo hecho en sí me hace sentirme bien, sonreir. Ayer me pasé toda la tarde bailando. No me gusta hacerlo en sitios públicos pero en casa me pasa como a Pau, hasta con la escoba puedo bailar. Es la mezcla perfecta: ejercicio físico -mi hiperactividad lo necesita- y música! Estoy buscando pr internet pero el lunes me matriculo sin falta.
Me voy a NY. Hace ya un par de años que Lu y yo venimos diciemdo que nos apetece irnos a NY un tiempo. Empezamos con un curso completo, después seis meses y por fin, creo que serán tres. Pero eso sí, ya está decidido -ya veremos si después cae el curso sompleto, hay que dar pasitos- queremos vivir unos meses allí, en la ciudad más cosmopolita del mundo. Mis socios han dicho que me dejan si después lo pueden hacer ellos. Pues claro, para eso hemos decidido trabajar así, sólo faltaba! Se lo comentaba a mi amigo Carlos hace unos días y me decía que se apunta. Acaba de llegar de NY y le fascina. ¿Alguien más? A Lu le buscaré clases de teatro por ejemplo y yo quizás de cocina (un propósito, el de mejorar en la cocina que tendrá que quedar para el 2011). Pau, no es que esté harta del campo, pero siempre he sido de equilibrios y ahora el cuerpo me pide ciudad. Mientras tanto, he abierto mi cuentita para ahorrar para irme y me conformaré con visitar ciudades más cercanas. Ya he avisado a María José que este año me tiene en Madrid cada dos por tres!
Mañana os contaré lo de dormir bien. Id pensando si queréis apuntaros a la autoterapia que voy a comenzar. Yo esta noche he dormido ocho horas!




Envidia me das! lo del baile, también es mi propósito. Tal vez una vez más danza del vientre, me reconcilia y me calma. Lo de NY… no sé.. me da envidia, y me hace gracia por la manera de invertir el beatus ile… o como se escriba. Pero adelante! A renacer!! enhorabuena!
Creo que me he cargado todos los tópicos. Con el beatus ille va el carpe diem – en el que nunca he creído a fondo al menos en la acepción más popular- pero sobre todo el locus amoenus.
La felicidad está en la armonía del interior y el exterior y como el exterior no puedes modificarlo a placer, pues lo mejor es ser flexible, fluir (estoy zen, jajaja, he regresado al Tao).
bailemos!!!!Ah! Y vente un par de semanas a NY conmigo, con Clarita. Animaos!
Beijinhos
¡Ay, que ésta no vuelve!
Me lo estoy temiendo… Dentro de poco EL OLIVO se refundará como THE OLIVE TREE by AMALIA.
Besos, muchos besos PD: ¡Bien por lo del baile… Y por lo de Nueva York, claro!
Pues eso, cambias el locus para conseguir el beatus! pobres tópicos! Venga, a por la vida, tienes razón! Yo estoy fondeada en Nicolás y no sé si me moveré de este puerto todavía. Me hace bastante beatus este locus, así que todavía permanezco. Sobre todo, él es beatus con este ille junto a él. Me da miedo la distancia. Por ahora.
Pero lo del baile, irá. Este año sí! no sería posible coincidir en eso, claro.. te imaginas?
Por cierto, ve comprando el dominio the olive tree.com…. :)))
Lo de NY no es inminente, tengo mucho que ahorrar y mucho que encajar, pero estos proyectos a largo plazo tiran de mi :-))
Pau, estás bien fondeada, pero quizás con los años te apetezca navegar con él. Sería maravilloso poder coincidir en lo del baile pero no es realista, sniff. Ya vamos bastante de arriba para abajo corriendo…aunque una clase a medio camino…
Beijinhos