Anillo
Tenía la firme convicción de no volver a ponerme jamás un anillo en el anular derecho, pero esta noche me han regalado la mitad de uno. Ella lo ha llevado a una joyería y se lo han dividido en dos. La mitad para cada una. No encuentro nada más hermoso.
Como nada tiene que ver con las convenciones sociales, ni con las formas tradicionales, en la mano izquierda llevo otro que no me saco jamás y no me sirve en otro dedo, pues ahí está, brillando maravilloso, llamando mi atención, recordándome cuánto hay de bueno y de bello en mi vida.




Qué bello! Así siempre llevarás en la mano lo que más quieres. bjs.
Pero qué guapa eres y qué bien me entiendes! bjs