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Angel

Angel de Robbie Williams, porque era lo que sonaba esta tarde en mi coche.

Amigos para siempre

Gracias a Silandeira

Gracias a Silandeira

Crecí con él jugando al fútbol, al brilé, patinando y subida a una bici. Preocupaba un poco a mi madre porque no me gustaban las muñecas, ni los vestidos -me ponía pantalones y gorra para esconder el pelo, una gorra vaquera muy sesentera, monísima- y siempre jugaba con niños: Tolín, Ángel, Cristóbal,… Los juegos de niñas me parecían aburridos. En el cole, que era de monjas y femenino, tenía buenas amigas que conservo hasta ahora. Un día os hablaré de ellas.

Ya os he contado que Armando y yo éramos inseparables. Invierno y verano. Y así fue hasta nuestra adolescencia bien entradita, que fuimos críos mucho tiempo. Ya a los ocho años o así se metían con nosotros: “Armandito y Amalita son novios” y así tuvimos que soportarlo durante años. Después empezaron a aparecer los corazones en las paredes y a mi me daba vergüenza y los borraba. A Armando le daba la risa. La verdad que debía de ser bien simpático ver mi apuro. Me daba miedo que “esas tonterías” enturbiaran nuestro perfecto colegueo.

Fuimos creciendo y cada uno tenía su grupillo de colegas. Nos encontrábamos de copas y siempre nos quedábamos un rato de charla. Nos veíamos en su casa cuando me acercaba a ver a su madre. Cuando hizo la mili me envió un par de fotos que conservo en las que estaba guapísimo. Tenía moto, de cross, mis favoritas, y a los diecisiete años me llevaba al instituto en moto. No os imaginais la envidia que daba algunas niñas verme llegar con ese chico tan guapo en moto. Era tan desprendido que me dejaba llevarla a mi -siempre confió en mi capacidad para hacerlo todo, como otro  chicazo, más que yo misma- y eso que tenía que apoyarla en una pared para subirme. Siempre hacía eso: compartía sus cosas más queridas conmigo.

Después sucedió su terrible accidente. Mi padre fue a recogerme a la universidad y me llevó al hospital a verlo. Todos esos hierros clavados en la cabeza. Su madre y yo en el pasillo, cogidas de la mano. Fui a celebrar con él su veintiún cumpleaños al hospital lejano al que le llevaron. Mi madre tuvo que ponerse muy seria para convencerme de que ya no podría recuperarse del todo. Yo no quería creerlo. Negaba una realidad evidente. Dejé de conducir durante diez años. Cuando regresó, en los primeros tiempos saliamos de vez en cuando. Trajó muchas heridas. Yo no podía hacer nada, sólo podía estar. No recuerdo una sensación de impotencia tan grande hasta este verano.

Fue recuperando su vida, sus amigos, aunque de forma diferente. Paulatinamente fuimos dejando de vernos con tanta frecuencia. Estos últimos años, me acercaba a felicitarles la nochebuena o nos cruzábamos por la calle que nos había visto crecer y nos echábamos unas risas.

Este verano volvimos a estar juntos, colegueando. Y la vida se nos ha ido entera así.  Amigos para siempre.

Corazón de tiza de Radio Futura

Disculpad que hoy os cuente mi vida.

Lluvia

Llueve impenitentemente. El cielo está gris, plomizo, como si no hubiera terminado de amanecer. Trabajo y disfruto de estar refugiada aquí. Suena un trino de pájaro sobre el olivo, sorprendente, como fuera de sitio. Como la vida.

Esas contradicciones me recuerdan un poema de Fernando de Herrera:

Pensé, mas fué engañoso pensamiento,
armar de puro hielo el pecho mío;
porque el fuego de Amor al grave frío
no desatase en nuevo encendimiento.

Procuré no rendirme al mal que siento,
y fue todo mi esfuerzo desvarío;
perdí mi libertad, perdí mi brío,
cobré un perpetuo mal, cobré un tormento.

El fuego al hielo destempló, en tal suerte,
que, gastando su humor, quedó ardor hecho;
y es llama, es fuego, todo cuanto espiro.

Este incendio no puede darme muerte;
que, cuando de su fuerza más deshecho,
tanto más de su eterno afán respiro.

(¿Qué pasa hoy? Tanta sensibilidad y tanto poemita…¡Voy a tener que frivolizar un poco!)

A dormir

Ya debierais estar relajaditos, escuchando música, con vuestra tisana en algún lugar tranquilo, sin ruidos, con luz ténue…y no sentados delante del ordenador. Porque hoy empezamos. Primera noche de ritual.

A mi esta no creo que me cueste porque con tanta alteración emocional anoche dormí dos horas -de una a tres- y aunque he llevado el día muy bien porque ya sabéis que me relajo y no me lo tomo a la tremenda, ahora mismo estoy agotada.

El ritual puede ser tan complejo como queráis, pero debe repetirse los 21 días. Pues nada, yo me voy a leer y a dormir.

Os dejo un poema de uno de mis favoritos -podeís verlo buscando en el blog- Angel Gónzalez. Lo dice todo, como una imagen.

A mano amada,
cuando la noche impone su costumbre de insomnio
y convierte
cada minuto en el aniversario
de todos los sucesos de una vida;

allí,
en la esquina más  negra del desamparo, donde
el nunca y el ayer trazan su cruz de sombras,

los recuerdos me asaltan.

Unos empuñan tu mirada verde,
otros
apoyan en mi espalda
el alma blanca de un lejano sueño,
y con voz inaudible,
con implacables labios silenciosos,
¡el olvido o la vida!,
me reclaman.

Reconozco los rostros.
No hurto el cuerpo.

Cierro los ojos para ver
y siento
que me apuñalan fría,
justamente,
con ese hierro viejo:
la memoria.

O este otro, tan adecuado para estos fríos que nos acosan:

Canción de amiga

Nadie recuerda un invierno tan frío como éste.

Las calles de la ciudad son láminas de hielo.
Las ramas de los árboles están envueltas en fundas de hielo.
Las estrellas tan altas son destellos de hielo.

Helado está también mi corazón,
pero no fue en invierno.
Mi amiga,
mi dulce amiga,
aquella que me amaba,
me dice que ha dejado de quererme.

No recuerdo un invierno tan frío como éste.

Buenas noches.

El amenazado

Es el amor. Tendré que ocultarme o huir.

Se ve que Borges lo sintetiza mejor que yo.

(Almudena me has recordado este verso. El poema entero es magnífico. Mira el último verso: Me duele una mujer en todo el cuerpo).

Curar el insomnio (III)

Varias notas a tener en cuenta:

- Con lo que hemos dicho hasta ahora, más que “curar el insomnio” se mejora la higiene del sueño. A esto habría que añadir: una habitación en la que no haga frío ni calor. Os recomiendo calentarla razonablemente y dormir sin calefacción. salvo la tisana, no bebáis demasiado antes de iros a dormir, si tenéis que levantaros mucho durante la noche, os desvelaréis.  Eliminad el alcohol. Una buena higiene del sueño arregla algunos casos de insomnio.

- Si sois de los que se acuestan y no se quedan dormidos, a pesar de haber hecho el ritual que digo -y no funcional el primer día, eh?- debeis analizar en primer lugar si estáis tranquilos o no. Esta noche pasada no me quedaba dormida. Normal, me acosté después de un episodio que me puso muy nerviosa. No debiera haberlo hecho porque oía los latidos de mi corazón y nadie se queda dormido así. Me hubiera hecho falta un tranquilizante más potente (ese hipérico anoche…me lo hubiera tomado). No me lo tomé y no me dormí hasta las tres. Nunca penséis “ya no me queda tiempo para dormir y mañana estaré fatal” sino “estoy tranquilamente en la cama descansando y ya dormiré mañana”. Si no os obsesionais acabaréis durmiendo. Engañaos a vosotros mismos. Es sólo autocontrol.

Si no podéis dormir y eso os obsesiona o realmente dormís muy poco, debeis ir al médico y seguramente necesitaréis alguna medicación para restaurar el equilibrio. Yo, ya habréis visto, prefiero los medios naturales (hipérico, valeriana aunque para que funcione hay que tomarla todo el día, melisa, azahar…). He ido a homeopatía y me fue estupendamente para esto. Después lo dejé porque la homeópata hizo un cambio de medicamento que no me sentó bien, pero no descartaría volver si tuviera problemas. Por último, en las épocas en las que la vida real no te permite evadirte de los problemas, cuando ya las cosas eran o duermes o te arriesgas a consecuencias graves (he estado meses durmiendo dos horas diarias y muchos días ni una hora) pues he recurrido al remedio rápido de la medicina tradicional.

Pensad algo: no vais a arreglar de un plumazo lo que llevais toda la vida haciendo mal, pero algún día hay que empezar a hacerlo bien y tened paciencia, los resultados no son inmediatos pero llegarán. Nuestro cerebro es maravilloso, pero algunos le hemos dado mucha caña!

Ausencia

Es pensada. No puedo arriesgarme a seguir así. Necesito regresar al sosiego de antes. ¿El significado de los sueños? Necesito un cambio. Voy a cortarme el pelo.

Gracias a Silandeira, por todo

Gracias a Silandeira, por todo

Y un poema de ausencias de Miguel Hernández, que tanto me gusta. Un poema con música interior, sólo porque es bonito ¿hay mejor motivo?

Una querencia tengo por tu acento,
una apetencia por tu compañía
y una dolencia de melancolía
por la ausencia del aire de tu viento.
Paciencia necesita mi tormento,
urgencia de tu garza galanía,
tu clemencia solar mi helado día,
tu asistencia la herida en que lo cuento.

¡Ay querencia, dolencia y apetencia!:
tus sustanciales besos, mi sustento,
me faltan y me muero sobre mayo.
Quiero que vengas, flor, desde tu ausencia,
a serenar la sien del pensamiento
que desahoga en mí su eterno rayo.

Y para más fuerza, siempre queda Neruda y su Canción Desesperada:

Como un vaso albergaste la infinita ternura,
y el infinito olvido te trizó como a un vaso.

Beijinhos

PD.- Marcos, esta vez es de verdad, me voy a cortar el pelo!!! Y sí, volando voy! Enamorada de la vida, que a veces duele.

Curar el insomnio (II)

Bien, vamos a ir preparándonos para empezar el lunes.

Hay tres datos que necesitáis conocer:

- El tipo de insomnio que tenéis como hemos hablado en el primer post.

- El número de horas que os sienta bien dormir: el mío es siete. Más no puedo sostenerlo de forma continuada y menos voy acumulando cansancio.

- La hora ideal para acostaros: esa en que vuestro reloj biológico, si le hiciérais caso, os mandaría a la cama. Dice el Doctor Estivill en su libro que la hora ideal son las 11 de la noche, si no recuerdo mal. La mía son las doce o doce y media. Lo tengo claro. Si no lo tenéis, aplicad lo que dice el médico. En todo caso, si restais de la hora de levantaros el número de horas que necesitáis dormir también tenéis un dato, no?

Bien vamos a ir preparándonos: poned en un folio tres hileras de números del 1 al 7 del 8 al 14 y del 15 al 21. Al final del 7 daos un premio, al final del 14 otro y al final del 21, uno aún mejor. Yo lo pego en la nevera y voy haciendo dibujitos sobre los números. Si un día lo hacéis mal hay que volver a empezar de cero (los dibujitos se van sobreponiendo:-))

Tengo que advertiros que el año pasado me llevó un curso completo llegar a tiempo al colegio por las mañanas, no era capaz de llegar al 21. Al final lo conseguimos y este año, en todo el primer trimestre, sólo hemos llegado tarde un día.

Cada noche tendréis que acostaros a la misma hora. No valen disculpas, ni salir de copas, ni a cenar, ni nada durante 21 días seguidos que son los que se tarda en que el hábito esté asentado.

Además de acostaros a esa hora definida -yo me acostaré alas 12, leeré un ratito y me levantaré a las 7.30, en ningún caso más tarde de las 8.00- tenéis que definir un ritual. Por ejemplo, hay que cenar ligero y temprano. Las nueve es una buena hora. Después una hora antes de iros a la cama, empezad a hacer algo relajante, nada de jercicio, pero sí por ejemplo escuchar música, hacer meditación, leer algo que no exija demasiado esfuerzo.

Justo antes de irme a la cama, me preparo una infusión relajante de verbena, tila, azahar, melisa, etc. Me la llevo, de hecho,y me la tomo allí, porque yo leo en la cama (dicen que no es bueno pero a mi me sienta bien). La cosa es definir ese ritual diario que asocieis con iros a dormir.

Id pensando.

Durante el día no toméis café ni bebidas excitantes. Si es posible todo el día y sino desde la hora de comer. Haced ejercicio y si podéis, al aire libre.

Bueno, ya casi sólo queda empezar. ¿Cómo lo veis?

Noche de Reyes

Probablemente mi noche favorita de todo el año.

Cuando era una niña por la ilusión de los regalos, claro. Qué lindos los patines y qué rollo que se empeñaran en regalarme muñecas. Creo que ya os conté que mi amigo Armando pedía juguetes para mi: fuertes de vaqueros, coches dirigibles, etc. Eran otros tiempos y estaba mal visto que una niña fuera tan…

Cuando era una jovencita porque me dejaban salir y, a diferencia de la noche de fin de año, llena de vestidos tiesos y pesados, salías con tus amigos a hacer la última compra, te pasabas por los vinos y la gente entraba y salía de la pandilla a buscar alguna cosilla, a recoger algo. Todo lo recuerdo fluido y genial.

Ahora, porque con niños en casa, aunque no puedas salir, todo es una fiesta y sus caritas al abrir los regalos son un poema.

Mi deseo para esta noche es que algún día todos los niños puedan tener esa carita alegre.

Y vosotros, a los que llevo en mi corazón aunque no estéis conmigo, espero que os llegue el calor de mi cariño.

Vamos! A dormir!!!

Tao te king (II)

Cuando se apacigua un gran resentimiento,

suele quedar más resentimiento.

¿Cómo puede ser eso bueno?

Así, el sabio,

prefiere el lado izquerdo en un acuerdo

pero no exige cuentas a nadie.

Quien posee virtud es acreedor;

el rencoroso es recaudador.

El curso del cielo no tiene validos,

siempre acompaña al hombre de bien.

Grandes enseñanzas que no termino de aprehender.

Usa protector solar

Una querida amiga me ha felicitado el principio de año con este vídeo. Ya lo conocía pero no me ha venido mal recordarlo. Es como una terapia. No podemos controlarlo todo. En la vida a veces se gana y a veces se pierde y hay que aceptarlo.

El miedo no puede con nosotros. Somos libres! Grítalo, bailalo!

Por cierto, menciona varios de mis propósitos: “vive en una ciudad alguna vez pero múdate antes de que te endurezcas” (no sé yo si no será tarde para darme este consejo!) y baila, baila, baila.

Actualización: parece que este video es parte de una película titulada “La clave del éxito“. ¿No la tendréis para pasármela?

Curar el insomnio (1)

Estoy convencida de que una parte importante de mis males vienen por mi proverbial falta de sueño, de la que casi presumo como si de una desgracia romántica se tratara. Y va a ser que no, que esto también se acabó. Hay cosas que hay que dejar atrás para aligerar el equipaje en la segunda parte de la vida de una. Quitar lastre. Eso sí, después de Reyes porque esa es mi noche favorita de todo el año. ¿Hacemos un fiestón? Ya tengo algunos que dicen que sí, ¿os apetece? Estáis todos invitados, en serio!

Sigo con el insomnio. Durante años he leído y puesto en práctica diferentes sistemas para dormir mejor y también los he aplicado con otros, así que creo saber cómo hacerlo.

Para empezar, hay dos tipos de insomnio. Autodiagnostícate: tardas en dormirte o te despiertas y no puedes retomarlo.

Si tardas en dormirte, mi método de los 21 días te irá bien. Si no puedes volver a dormir, te mejorará pero no arreglará el estresazo que tienes. Haz cambios. Siempre es mejor arreglar el problema de fondo que a uno no le deja dormir, claro. Como lo mío no son problemas sino vicio y ansia por hacer mil cosas, es más fácil.

Bien, durante 21 días aplicaremos unas normas que os contaré en el siguiente post. Decidme si estáis interesados y hacemos un grupo. Si os da palo escribir en el blog, la mayoría tenéis mi mail o bien hay un contacto en el blog que me llega a mi. Mantendré la confidencialidad.

Vamos allá! A dormir! Y este sí es un propósito de Año Nuevo.

PD.- En realidad estoy ya durmiendo ocho horas desde hace tres días, por ir practicando!

Mis penúltimas locuras

Tengo quince propósitos de año nuevo! Es demasiado. Aunque algunos son sencillitos, plurianuales y poco me piden de este año. No, nos os los voy a contar todos, que alguno es demasiado íntimo.

Empezaré por contaros dos muy fáciles.

Me apunto a clases de baile: de siempre es la actividad que más energía me retroalimenta, me encanta bailar, el sólo hecho en sí me hace sentirme bien, sonreir. Ayer me pasé toda la tarde bailando. No me gusta hacerlo en sitios públicos pero en casa me pasa como a Pau, hasta con la escoba puedo bailar. Es la mezcla perfecta: ejercicio físico -mi hiperactividad lo necesita- y música! Estoy buscando pr internet pero el lunes me matriculo sin falta.

Me voy a NY. Hace ya un par de años que Lu y yo venimos diciemdo que nos apetece irnos a NY un tiempo. Empezamos con un curso completo, después seis meses y por fin, creo que serán tres. Pero eso sí, ya está decidido -ya veremos si después cae el curso sompleto, hay que dar pasitos- queremos vivir unos meses allí, en la ciudad más cosmopolita del mundo. Mis socios han dicho que me dejan si después lo pueden hacer ellos. Pues claro, para eso hemos decidido trabajar así, sólo faltaba! Se lo comentaba a mi amigo Carlos hace unos días y me decía que se apunta. Acaba de llegar de NY y le fascina. ¿Alguien más? A Lu le buscaré clases de teatro por ejemplo y yo quizás de cocina (un propósito, el de mejorar en la cocina que tendrá que quedar para el 2011). Pau, no es que esté harta del campo, pero siempre he sido de equilibrios y ahora el cuerpo me pide ciudad. Mientras tanto, he abierto mi cuentita para ahorrar para irme y me conformaré con visitar ciudades más cercanas. Ya he avisado a María José que este año me tiene en Madrid cada dos por tres!

Mañana os contaré lo de dormir bien. Id pensando si queréis apuntaros a la autoterapia que voy a comenzar. Yo esta noche he dormido ocho horas!