La luz (una licencia poética en prosa)
No sé cuando perdí mi luz. Fue poco a poco.
La busqué inconscientemente en el sol de una playa tropical en invierno, en el colorido de los viajes a lugares exóticos, en la adrenalina del riesgo oculto en los remolinos de un río, en las sonrisas caducas de las fiestas nocturnas.
Triste de tanto echarla de menos, la busqué después, conscientemente ya, hasta en los ojos de la persona amada.
Tuve que despojarme de todo para encontrarla en mi interior. Y ahí está, chiquitita, con un parapeto contra los miedos que me asaltan cada vez que arriesgo el corazón.




Precioso, Amalia. Pero sabes qué te digo? si hubieses preguntado, cualquiera te podría haber dicho que la llevabas contigo. Beijinhos.
Gracias, guapa, más que guapa!!
Dice Verme que voy por ahí iluminando…es que de verdad, una no puede decir nadita con él….Jo!
Es muy posible que sea tu mejor anotación en este blog.
En todo caso, es solo porque refleja maravillosamente la persona que eres.
Marcos, cariño, no te he dicho y tú sabes. Te echo tanto de menos!