Esta mañana irrumpió en la ducha: “¿Sabes que la abuela tiene edad negativa? ¡ Tiene menos tres años! Y es que se ha tomado pastillas de más de Vita- Wonka”.
Desconcertada, pero acostumbrada a ponerme en situación rápido, le pregunto que cómo se podrá solucionar eso y me contesta: “pues con gotas de Wonka Vita, claro!”. Claro ( ¿claro?)…respondo.
Y me sigue contando todo el proceso de rejuvenecimiento que han armado Willy Wonka y Charlie, así que acabo cayendo en la cuenta de que tiene que tener que ver con Roald Dahl y con Charlie y la fábrica de chocolate.
Mi cabeza se empieza a poblar de imágenes, de diversión, de colores, de humor, de imaginación…Excelente forma de divertir a niños y mayores.
Si queréis que vuestros niños amen leer, pasadles Charlie y el gran ascensor de cristal de Roald Dahl (apto a partir de los 10 años aunque ponga 12) y disponeos a disfrutar con ellos.



