Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos
mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible
mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos
mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos
mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites
Ayer estaba tejiendo estrategias con uno de mis socios en la playa de Cabañas, en una terracita, un lujo que puedo permitirme y que se acerca mucho a mis sueños. Mientras él hablaba por teléfono saqué esta foto y pensaba en cuánto tiene la estrategia de esto: de ver el brillo al fondo, el horizonte, el lugar al que quieres ir, hermoso y brillante. De cuánto hay de libertad en el camino, con apoyos y sin nudos ni ataduras, con la solidez necesaria y la amplitud que permite mirar adelante…y alguna cursilada más que no voy a decir.
El poema de Benedetti lo llevaba escrito en mi carpeta del cole con 14 años y siempre me ha recordado a mi primer novio, Marcos, a quien tantísimo he querido y quiero. Pero además, me recuerda que nunca fui mujer de tácticas, no sé hacerlas. Lo mío es la estrategia sencilla, mirar lejos.



