Me gustaría ser capaz de escribir las palabras más bellas para ti y justo ahora que las necesito, no me salen.
Me vienen a la cabeza imágenes que no puedo describir con mi torpeza para expresarme: te veo en la playa pequeña, a mi lado, charlando apoyado en un codo, sonriendo, casi un niño. Con tu pelo rizado y moreno. Te veo con un coreano -hace mil años cuando eran moda- de pie frente a mi, sonriendo, mientras mi estómago se llenaba de mariposas. Te veo hace unos meses bailando conmigo en medio de la calle.
Te veo, te oigo, oigo tu risa, tu preciosa voz. Te echo de menos, pero encuentro gusto en que sea así, quizás porque adoro reencontrarte cada vez, quizás porque sé que no te has ido, que siempre estás para mi, que siempre estoy para ti.
Y podría dedicarte un poema de Benedetti, pero ya lo he hecho, o uno de Salinas, pero también ¿Por qué no?Así que cierro los ojos y pongo todo el cariño del mundo en mi corazón y siento alegría:
Qué alegría, vivir
sintiéndose vivido.
Rendirse
a la gran certidumbre, oscuramente,
de que otro ser, fuera de mí, muy lejos,
me está viviendo.Pedro Salinas
Y pongo nuestra canción y bailo.
Feliz cumpleaños, cariño. Sólo deseo volver a decirlo sonriendo cada año.



