No se si merece la pena…
Regreso de Vedra, del #lav012. Contenta pero muy cansada. Me ha gustado el montaje sencillo y practico.
Me espera una semana agobiante en la que ya se que no tendré apenas tiempo y dormiré lo justo. Siempre que doy clases en el master es asi. Esas horas se superponen a las que ya tenia, las empujan y ocupan mi agenda entera.
Este año mis alumnos son muy jóvenes. La mayoría necesitan un empujón. Salgo siempre agotada de mis clases. Pero, querido Paco, yo ya los quiero. Asi que salgo feliz.
A lo que iba. Aprovecho el viaje en coche y llamo a mi madre. No he tenido tiempo antes y se preocupa. Detecta inmediatamente mi cansancio. Empieza su discurso cariñoso sobre que no me cuido, que no paro, que no me ha dicho nada pero que me ha visto con muy mala cara…que hasta mi padre se lo ha dicho!!!!
Protesto pero me alegro, aunque no lo diga, de tenerla ahí, mimandome, preocupandose por mi. Recojo los mimos.
No le hago caso cuando me dice: no se por que te has metido en eso de ayudar a esos niños (es socia de Dididai y me pregunta constantemente por todo, se que le parece estupendo).
Cuelgo riendo.
Me quedo pensando que quizás ese master de internacional tan denso es lo que no merece la pena. Lo acabo por prurito profesional, como los libros solo regulares. Los malos ya directamente los dejo. Antes no podía. Ahora si. La edad.
Quizás es solo cabezoneria.
El resto, ni tocarlo. Nada sobra. Esta ahí porque es parte de mi vida. Y lo que me queda si puedo!




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