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Es mi frase favorita de estos últimos meses. Desde que me siento con salud de nuevo- cruzo los dedos- me he puesto a hacer todo lo que tenía ganas y no pude antes por falta de energía.
Me he apuntado a un intensísimo curso de Internacionalización de empresas, esta semana hago uno sobre nuevas normas contables y la que viene intentaré irme a Madrid a un taller de Márketing Online. ¡Cuánto necesitaba todo esto!
Y ahora, además, las salidas de vela de los sábados, a ver si os pongo una foto. Ayer fue espectacular: solete, temperatura estupenda y viento del sureste para dar y tomar…y una compañía de lujo. Me siento más viva que nunca con ese aire en la cara.
Por cierto, que tengo ganas de crear un grupito con emprendedores de “confianza”, para intercambiar experiencias. Facebook? Linkedin? Google +?
No creáis que no he leído estos meses, pero como no es nada “para guardar” pues no lo reseño porque para no hablar bien, pues mejor callarse, ¿no? Si lo que más me ha gustado es un libro que me ha recomendado alguien muy joven: Gostgirl, de Tonya Hurley. Como poco es atípico y refrescante.
Ya estamos de regreso. Empieza el cole y la rutina que nos llevara hasta el verano que viene.
No la prefiero a las vacaciones, pero tiene su encanto también eso de vivir con mas orden (en mi caso, el verano es caótico).
El principio de curso es también el principio de los buenos propósitos: estudiar ingles, hacer ejercicio con regularidad, volver a clases de baile (estoy sin pareja, sniff). ..
He llegado de estos días de desconexión con la cabecita muy clara, una gran serenidad de animo y un bastante mas de alegría, asi que cocinado con salud, esto pinta bien.
A por el curso, chicos. Sonriendo!

Es el área que elegí mejorar cuando empecé con Luisa, mi coacher.
Aclaremos que cuando digo “soy poco creativa” me refiero sobre todo al área más abstracta, más artística.
Creo que soy bastante creativa buscando soluciones de negocios -mi trabajo- o inlcuso cotidianas, pero mi cerebro dedica tantas horas a temas concretos, dirigidos, que se ha desacostumbrado de la actividad de creación más libre y más abstracta. Y tengo la manía de compensar mis déficits aunque me cueste un poco de esfuerzo. Así que me puse con este, aunque he de reconocer que con menos dedicación de la esperada así que también con resultados más lentos.
Os dejo, de paso, la web de Neuronilla para que disfutéis fomentando vuestros aspectos más creativos. Podéis hacer los juegos con los niños y disfrutarán ganando, seguro!
Sigo con esto de mi escasa creatividad…Tomé tres medidas básicas: escuchar más música de calidad; visitar exposiciones, eventos artísticos y actividades que expandan la mente; y practicar la fotografía.
Así que cuando esta semana me preguntaba por qué fotografío, pues el motivo superficial es este.
Profundizando un poco más, reconozco que he buscado en la fotografía una forma más reposada de mirar. Desde que voy con la cámara a todas partes, busco activamente la belleza, miro de otra manera. Ese proceso, incluso consciente al principio, ahora ya está totalmente interiorizado. Y me detengo, miro, veo la luz, los matices, los verdes brillantes, los grises serenos. Veo el corte, la armonía de la composición o del paisaje, la música subyacente. Y siento que esa mirada tiene mucho de poesía. Esas fracciones de segundo de ver y fijarse han cambiado mi vida y me han llenado los ojos y el alma de una belleza que antes me psaba mucho más desapercibida si no era evidente.
No soy mejor persona pero me siento mucho más rica. Por eso hago fotografías.
Hoy, 20 de noviembre es el día Universal del Niño y, como los últimos años, no quiero dejarlo pasar.
Os dejo el enlace a la columna de Paco Sánchez en la Voz de Galicia (Paco, a mi me llamó la atención la misma noticia que a ti). Me parece alarmante que casi una cuarta parte de los niños en España estén cerca del umbral de la pobreza.
Os dejo el enlace a la campaña contra la pornografía infantil que se promueve cada año por parte de la Huella Digital y Nacho de la Fuente. Mantenemos el cartel de la del 2008, porque nunca lo sacamos, ni un sólo día del año. La campaña en contra debe de ser permanente.
Enlazo también al Blog de nuestro amigo José Luis Gutiérrez que está ahora en la India tras su paso por Bal Mandir. Enternece ver la atención a estos pequeños.
Y, como no, enlazo a la web provisional de Dididai. Ahí estamos trabajando duro, especialmente Pablo y ahora Michele, en una acción chiquita y concreta. No vamos a cambiar el mundo pero haremos la vida más fácil a una veintena de niños, los más desamparados: en uno de los 30 países más pobres del mundo, sin familia y con algún tipo de discapacidad.
Me he pasado media tarde -sí, nos lo hemos comprado, con fichas más grandes- jugando al Rummikub, desde que lo decubrimos en la última navegación se ha convertido en un auténtico vicio.
En el barco, como me suele tocar cocinar, apenas tuve tiempo de practicar pero una sola partida ya me sirvió para darme cuenta de que me iba a enganchar, lo hacen todos los juegos de estrategia.
Podéis jugarlo online aunque creo que es mejor hacerlo en plan timba por la noche con copas (;)) o con los niños para pasar la tarde. He visto ganar a una niña de ocho años!
Os dejo con Alex y Cristina (Rosenvinge). Hago Chás y aparezco a tu lado: porque los sueños no se pueden dominar.
Ando últimamente teorizando sobre esto y los nuevos negocios. Digamos que hay negocios que son moda y, como tal, sólo les veo viabilidad a corto plazo y negocios que son tendencia y les auguro una vida mucho más larga.
Los primeros son menos arriesgados a corto plazo porque son más evidentes, el consumidor está ahí, preparado, aunque a muchos se les ve la fecha de fin desde ya mismo. La mayoría de los negocios de estas 100 ideas de la revista Emprendedores estarían desde mi punto de vista aquí encasillados. No son malos negocios, pero hay que calcular muy bien los cortos plazos de retorno de la inversión, saber salirse a tiempo y, si es posible, incorporarse a otra nueva moda.
Hay otros negocios que son tendencia, que representan necesidades profundas que no están realmente satisfechas o bien que responden a movimientos poblacionales reales. El riesgo de este tipo de negocios está en acertar con el momento. Los visionarios son esos que se adelantaron pero aguantaron lo suficiente como para sobrevivir. Casi todos los negocios que ganan dinero -no tantos- relacionados con la red están entre estos. Aquí, si pillas bien la tendencia, es como hacer surf, equilibrar sobre la tabla y seguir la ola y volver a coger la siguiente.
Algunas ideas, como quizás la 28 o la 20, creo que han venido para quedarse.
Cómo aprender a identificarlas? Os dejo un curioso enlace porque aunque vosotros ya estáis mayores y no entendéis de esto :), vuestros hijos aún están a tiempo. Aunque quizás, no sé, sería mejor dejarles jugar al monopoly, que es más de toda la vida online, eso sí.
Qué manera de disfrutar la semana pasada con El aprendiz de brujo! Con homenaje a la vieja “Fantasía” de Mickey!
Ahora voy por ahí viendo a Nicolas Cage- a quien adoro- diciéndome que la magia es muy sencilla, son sólo tres pasos: “Despeja la mente, concéntrate y….”
Se siente! Tendréis que verla. Merece la pena.
Todos tenemos nuestra clase de magia, algo que cambia el color del mundo y las expectativas que tenemos. Cuáles son las vuestras? Vuestras habilidades mágicas? No sé si contaros las mías…
Os dejo con Its a kind of magic, de Queen.
Tenéis magia, ni lo dudéis. Sed felices.
Mañana empiezan el curso la mayoría de los niños de primaria (a los de secundaria todavía les queda una semana de vacaciones).
Para mi es también un poco vuelta al cole, a la rutina de los horarios. Pero este otoño me lo he prometido diferente, de momento. Iremos a ver si podemos coincidir en horarios en la piscina, saldremos a patinar las tardes buenas, cogeremos la bicicleta, buscaremos una clase de inglés y, en eso espero no cambiar de costumbres, iremos a ver atardecer a la playa de vez en cuando.
Mientras tanto, para los días malos, podemos entretenernos leyendo. Además de los clásicos, tan divertidos y recomendables -ahora estamos leyendo Tom Sawyer de Mark Twain por las noches- hay libros de aventuras muy amenos. Este verano me he leído el primero de las Crónicas de la Torre de Laura Gallego, titulado El Valle de los Lobos, y he pasado un rato estupendo.
Así que ánimo, que sea un comienzo de un otoño supermegaguay!
De vez en cuando voy descubriendo gracias a mis pequeños amigos, algunas webs muy divertidas. El último jueguecito que nos tiene enganchados es el Akinator, el Genio de la Web.
Se trata de ir dando datos al Genio para que averigue cuál es el personaje en el que estás pensando. Me resulta sorprendente ver con qué pocos datos acierta en quién piensas (siempre que sea alguien famoso). Los niños se lo pasan bien haciendo de genios o de concursante y aprenden cosas. Cuando no saben algún dato del personaje, buscan en la wiki y así aprenden. Les encanta soprenderte acertando gracias al genio.
Podéis pasar un buen rato.
Probablemente mi noche favorita de todo el año.
Cuando era una niña por la ilusión de los regalos, claro. Qué lindos los patines y qué rollo que se empeñaran en regalarme muñecas. Creo que ya os conté que mi amigo Armando pedía juguetes para mi: fuertes de vaqueros, coches dirigibles, etc. Eran otros tiempos y estaba mal visto que una niña fuera tan…
Cuando era una jovencita porque me dejaban salir y, a diferencia de la noche de fin de año, llena de vestidos tiesos y pesados, salías con tus amigos a hacer la última compra, te pasabas por los vinos y la gente entraba y salía de la pandilla a buscar alguna cosilla, a recoger algo. Todo lo recuerdo fluido y genial.
Ahora, porque con niños en casa, aunque no puedas salir, todo es una fiesta y sus caritas al abrir los regalos son un poema.
Mi deseo para esta noche es que algún día todos los niños puedan tener esa carita alegre.
Y vosotros, a los que llevo en mi corazón aunque no estéis conmigo, espero que os llegue el calor de mi cariño.
Vamos! A dormir!!!
Ya sabéis que cuando llegan las vacaciones simpre dedico algún post a los juegos para niños (bueno, y para mayores porque a mi me suelen gustar).
En la primera y en la segunda entregas me dediqué más a los juegos digitales, pero esta vez le toca a un clásico: En busca del tesoro.
Lo jugaba de niña y hace poco tuve la ocasión de montarlo para un buen grupo de niños y se lo pasaron pipa. Las reglas de juego son:
Se escogen dos capitanes, el del equipo pirata verde y el del equipo pirata azul.
Cada uno de ellos va escogiendo un niño- pirata hasta que todos están en un equipo.
El Pirata Pata de Palo les da la primera pista, verde o azul.
Desde ella deben llegar a la segunda, donde habrá una sorpresa y de la segunda a la tercera donde habrá otra sorpresa.
De la tercera deben llegar al Gran Tesoro de los Siete Mares. En el tesoro encontrarán prendidas dos tarjetas, una verde y otra azul.
Deben leer lo que pone la tarjeta ANTES de abrirlo y hacer la prueba que se pide.
Es muy divertido idear pistas, hacer planos de cómo llegar de una a la otra y verlos correr de un lado a otro intentando conseguirlo.
Yo les dejo bolis, gomas de borrar, caramelos…cualquier bobada sirve. Y el tesoro, eso sí, siempre con monedas de chocolate.
Auqnue compiten, mi truco está en que antes de abrir el tesoro deben escoger a uno del otro equipo con quien compartirlo. ganar gana un equipo, pero hay caramelos para todos.
Siempre nos han gustado los buenos, con esos colores vivos que alegran las paredes mal pintadas o grises,que ponen el arco iris en las paredes de la estación de tren bajo la lluvia de invierno. perdón por la chorrada poética.
Así que ayer nos fuimos a un chino y compramos sprays de colores -rojo para las flores, amarillo para el sol, azul celeste, verde para la hierba, blanco para la nube, negro- y esta mañana, aprovechando que no llueve, nos hemos ido a graffitear. Él resultado os lo pongo en foto un día de estos, aunque el bote de amarillo no funcionaba bien y nos quedó un poco menos luminoso de lo esperado.
La cosa es que a pesar de los guantes acabé con los dedos anaranjados de mezclar rojo y amarillo, aún poniendonos capuchones de plástico hubo quien quedó con mechas azules en pelo o quien pintó sus pecas de blanco. ¡Menuda pandilla!
Nos reimos a contraviento, a ese que silba fuera y también al que silba dentro. Y cuando pare vendrá un rabo de nube que se llevará lo feo ( a ver si da tiempo a que seque nuestra pintura). Como niños.
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