07-05-2008

Los más deseados

Clasificado bajo: Endorfinas, Frivolidades — Escrito por Amalia a las 0:04

Leo en Yahoo -caída en bolsa tremenda ayer- que hay una votación para decidir cuál es el “actor más deseado”. Hace poco estaba el de la actriz pero, claro, me llama más la atención este.

Así que me pateo la lista de los 15 primeros, que se supone que son todos guapísimos y muy deseables y, alehoop, elijo a uno. ¿Queréis adivinar quién? Pues mañana os lo cuento.

En serio, la mayoría me dicen poco o nada y es que está claro que estas listas no las hacemos nosotros sino las multinacionales distribuidoras de cine. Pero si los hay bizcos, con aspecto mezquino, narices torcidas,… ¿pero qué lista es esta?

Y más en serio aún, ¿de verdad el físico por sí sólo os dice algo? No, os prometo que no es un tópico. La belleza externa, sin belleza interior, sin la elegancia que da la inteligencia, sin la sonrisa de la gente buena, no me dice nada de nada. Es como el mármol, frío y mudo. ¿De verdad el mármol os inspira deseo? No digo que las esculturas de Miguel Angel no sean hermosas pero ¿deseables? Bueno, vale, no me contestéis que cada uno es como es y con los años ya una lo entiende casi todo.

Me engancha - me pone- más una sonrisa o una risa abierta, el sentido del humor, unas manos que gesticulan, una mirada limpia, una bonita voz…mil cosas. Siempre preferiré un espíritu libre, un corazón valiente y sin miedo, a una cara bonita, aunque no tienen por qué no venir juntos, claro.

Con lo que he dicho, seguro que reconocéis a mi favorito (mi favorito de esos 15, los míos no están en esa lista).

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06-05-2008

Uvas negras

Clasificado bajo: Otros mundos, Frivolidades — Escrito por Amalia a las 0:12

Subíamos las empinadas cuestas con difcultad. Los “vespinos” alquilados apenas daban de sí en aquellas pendientes. Hicimos una parada para ver el precioso mar azul, perfecto, que rodeaba a la isla, un poco acalorados ya en un día que prometía ser bochornoso.

Apenas nos paramos y bajamos, vimos llegar a un hombre corriendo y gritando. Miramos a nuestro alrededor pero no había duda de que se acercaba a nosotros. No parecía un campesino griego, tenía la tez oscura de los árabes.

Se acercó y por gestos -exagerados y teatrales- supimos que nos estaba invitando a uvas. Traía varios racimos y estaban exquisitas, dulces, en su punto. Empezamos a comerlas tímidamente preguntándonos qué querría aquel hombre de nosotros.

Se empeñó en llevarnos a su casa, allí al lado, para regalarnos tomates. No había forma de decirle que no. Aparentaba no entendernos si nos negábamos. Así que los tres, sumisos, entramos en la cocina de su casa, pulcra, limpísima, mientras una mujer de la casa de al lado gesticulaba evidentemente enfadada y él la “mandaba a freir monas”.

Al poco rato nos quedáron claras sus intenciones: sólo quería hablar, que le escucharan, contar su historia y, si fuese posible, en su idioma, en francés. Así que hice de traductora y nos contó que era argelino, que llevaba muchos años en esa tierra pero que echaba mucho de menos la “cultura”, la “civilización”.  Cuando nos vió supo que era su oportunidad de conectar de nuevo con su mundo y salir momentáneamente de aquella aldea perdida en una montaña de Samos, muy cerca de Turquía.

Charlamos durante un par de horas hasta que la mujer entró y, evidentemente, le dió un ultimátum mientras nos señalaba. El me explicó que, aunque cada uno vivía en su casa, era su mujer, que se cuidaban mutuamente desde que ella se había quedado viuda.

Subimos a las motos y nos fuimos, cargados de tomates y uvas negras, densas y deliciosas, y con la sensación de haber hecho un viaje dentro de otro, al mundo desconocido de un argelino en Samos.

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05-05-2008

Conocer

Clasificado bajo: Otros mundos, Frivolidades — Escrito por Amalia a las 0:05

Mi pasión, en realidad, es conocer: conocer otros mundos, otra gente, otras formas de pensar, otros colores, otras sensaciones…Conocer y conocer “de cerca”.

Y esa pasión la dejé un poco de lado, absorta en el día a día, cuando yo sé que “esas” son mis pequeñas cosas, las que me hacen vivir.

El sábado por la noche conocí -le había visto otra vez con una paellera por medio,cocinaba él, menos mal- a alguien diferente. Me gusta conocer gente, claro, de todos los conocimientos posibles es mi favorito, el más rico de todos.

Hablamos durante horas de cine, de música, de libros…y, sobre todo, de viajes. De viajes a mundos distintos, de viajes que retan y asombran, de viajes al mundo exterior -hartita me tiene tanta introspección-, de gentes distintas que, según él mismo dijo,”hacen que dejes de sentirte el ombligo del mundo”. Tengo que agradecerle que de repente me hiciera caer en la cuenta de cuánto echo de menos esa parte de mi vida. Bueno, ayer ya escribía que me apetecía viajar. Después de oirle correría a ver las dunas anaranjadas del desierto altas como cordilleras y las plazas de Marrakech llenas de cuentacuentos, titiriteros y vendedores.

Y, sobre todo, agradezco cantar esas canciones favoritas de siempre -oh melancolía de Silvio Rodríguez- y esa hermosa forma de recitar. ¡Qué bien alguien a quien le gusta la poesía! Otro más de nuestro club, chicos.

Os hablaré de mi próximo viaje, de como fue el anterior a Grecia. Será mi forma de disfrutarlo desde ya mismo.

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30-04-2008

Navegar

Clasificado bajo: Muy personal, Otros mundos, Frivolidades — Escrito por Amalia a las 23:54

Hace años, cuando los tiempos venían malos, uno de mis mejores amigos me decía siempre: navega. Y yo navegaba. Y así fui sobreviviendo a temporales no marinos.

A navegar en secano aprendí bastante bien, aunque por mi carácter tengo garantizado meterme en líos.

Después, bastante más tarde, descubrí el placer de navegar “de verdad”, en el mar.

Hoy preparábamos nuestra siguiente “gran navegación” y le decía a mi patrón que me gusta mucho navegar, además navegar así, sin prisa, sin hacer regatas.

¿Por qué? Son muchos los motivos. El contacto con la naturaleza hace que uno cambie su ritmo y lo adapte al ritmo natural, la luz y los espacios abiertos tienen un efecto magnífico sobre la mayoría de nosotros. Además, estar en el medio de la nada, como ya os he contado, tiene ese punto especial, diferente, que te hace relajarte totalmente (si no tienes agorafobia, claro). En mi caso, valoro especialmente no tomar decisiones. En el barco soy la novata, la que menos sabe de esto y mi patrón me dice qué debo hacer. El gobierna el barco y los tiempos no los manejas, los maneja el mar.

Y sí, me gusta ver la costa como se hace pequeña cuando nos alejamos, intrépidos y valientes, pero, si es posible, sin temporal.

Os iré contando nuestros preparativos, nuestras rutas.

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24-04-2008

Slow

Clasificado bajo: Endorfinas, Frivolidades — Escrito por Amalia a las 13:17

Me voy a apuntar a esa moda. En realidad, es casi una necesidad física y desde luego, emocional.

Par los que no sepáis aún qué es el Slow, pues la propia palabra lo indica, es una filosofía de vida que consiste en desacelerar el ritmo de vida, volver al placer de los afectos y a la vida sana.

No me resulta sencilla la primera parte pero dado que le doy mucha importancia a los otros dos puntos y van inequívocamente unidos, no quedará otra que apuntarse del todo. Sí, al ternura requiere tiempo. Por supuesto, como todo, no hay que llevarlo a extremos. Creo que era Aristóteles el que decía que hasta con la moderación hay que ser moderado o algo así.

En todo caso, esto de ir contracorriente me pone un montón, sobre todo si es, como creo profundamente, ir a favor de mi felicidad.

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23-04-2008

Un libro y una flor

Clasificado bajo: Endorfinas, Frivolidades — Escrito por Amalia a las 0:55

San Jorge

Y como este blog está ya lleno de libros…

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22-04-2008

Sentido del humor

Clasificado bajo: Endorfinas, Frivolidades — Escrito por Amalia a las 0:45

Sonrisa 1Desde siempre me parece una de las capacidades más importantes para ser feliz y vivir mejor. Tengo demasiado poco -nunca se tiene bastante de esto- quizá por esa tendencia a tomarme a mi misma demasiado en serio.

Bueno, como sea, que da lo mismo, lo importante es ser capaz de ver ese “otro lado” de lo que nos pasa. Reconozco que se me da bien la “caricatura verbal” y me cuesta poco transformar en escenas simpáticas o ridículas muchas de las cosas que me pasan.

De hecho, tengo el gesto automático ya de echarme a reir cada vez que me engancho en la manilla de una puerta, o la típica escena en la que me dedico a buscar el ticket del parking por debajo del coche -o peor aún, le tengo que contar al de la caja mi triste historia- o imaginarme cómo me debe de estar insultando ese pobre conductor para el que voy demasiado despacio. La verdad que todas esas cosas me hacen gracia. Las hago mucho peores, jejeje, pero no las voy a contar aquí.

¿Y a qué viene esto? Pues es que leí en una revista de fin de semana que hablaban del humor en el trabajo, e incluso mencionaban que hay una consultora llamada Humor Positivo que se dedica al tema. Y yo no sé si a uno le pueden enseñar esto, pero seguro que es más útil que hacer puenting, por ejemplo. No lo sé, la verdad. ¿Qué pensáis? ¿se puede enseñar el sentido del humor?

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20-04-2008

Un año

Clasificado bajo: Endorfinas, Frivolidades — Escrito por Amalia a las 0:29

Hace un año era viernes y recuerdo que escribía por la noche en el blog - oyendo When a Man Loves a Woman- antes de ir a darme uno de esos baños relajantes que me regalaba por esa época.

Fue un fin de semana intenso, soleado, colorido…Me caí limpiando una piscina y los moratones me duraron lo suyo. Comí una paella riquísima y prometí no beber más licor café.

Y, además, nació Paulita. Así que, preciosa, muchas felicidades. Es el primer año que te las puedo dar y espero hacerlo cada uno de los que siguen, viéndote crecer tan guapísima.

Te dejo un hermoso poema de Tagore:

¿Sabe alguien de dónde viene el sueño que pasa, volando, por los ojos del niño? Sí. Dicen que mora en la aldea de las hadas; que por la sombra de una floresta vagamente alumbrada de luciérnagas, cuelgan dos tímidos capullos de encanto, de donde viene el sueño a besar los ojos del niño.
¿Sabe alguien de dónde viene la sonrisa que revuela por los labios del niño dormido? Sí. Cuentan que, en el ensueño de una mañana de otoño, fresca de rocío, el pálido rayo primero de la luna nueva, dorando el borde de una nube que se iba, hizo la sonrisa que vaga en los labios del niño dormido.
¿Sabe alguien en dónde estuvo escondida tanto tiempo la dulce y suave frescura que florece en las carnecitas del niño? Sí. Cuando la madre era joven, empapaba su corazón de un tierno y misterioso silencio de amor, la dulce y suave frescura que ha florecido en las carnecitas del niño.

Aunque hoy es luna llena.

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13-04-2008

El silencio, para mi.

Clasificado bajo: Muy personal, Endorfinas, Frivolidades — Escrito por Amalia a las 8:56

En las culturas occidentales valoramos mucho la comunicación y además creemos que la comunicación son palabras. Olvidamos los gestos, los hechos y mil otras maneras de comunicación. Entre ellas, el silencio.

No es que estemos equivocados, pero la visión es parcial. El silencio para nosotros es destructivo y una barrera - al menos eso es lo que se deduce de las canciones más populares-, tiene connotaciones negativas porque lo usamos así, para separar, para dividir, para romper. Es un silencio que obliga a tomar otros caminos, un silencio que cierra puertas.

Pero hay más silencios. Está el silencio de la espera. El silencio sereno que sabe que nada puede ser forzado, que espera lo que la vida ha de traerle o no. Es un silencio que, sin ser perceptible, ha estado siempre en nuestras vidas.

Y esta el silencio pleno, productivo, ese que se llena de conversaciones con uno mismo, ese que nos permite hablarnos y eliminar esa incomunicación interior de la que hablaba Natalia Ginzburg. La primera de las incomunicaciones, la que mantenemos con nosotros mismos, necesita del silencio para romperlo. Ese silencio se nos vuelve tangible, como el de Lorca, y nos permite apreciar todo lo hermoso que nos rodea, fundirnos con la naturaleza, sentirnos parte de ella.

Y aquí ya estamos más cerca de lo profundo de nuestro ser y desde esa profundidad hay una forma de comunicación, sin palabras, del alma de uno mismo a la de otro seres queridos, como le ocurre a Siddharta. Estaba tentada de decir que esto tiene más que ver con la filosofía oriental, pero no sé si es del todo cierto. Ya Marco Aurelio decía que hay que mirar dentro, que de ninguna cosa nos pase desapercibida ni su cualidad propia ni su valor.

Así que el silencio no es un castigo divino, ni la maravilla que todo lo resuleve. Hay que mirar dentro, con serenidad, y utilizar las herramientas adecuadas, las que nos llevan a sonreir tontamente por la calle, a sentirnos unidos a las personas que queremos, a sentirnos generosos y libres (y por lo tanto predecibles).

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10-04-2008

El silencio,el vicio

Clasificado bajo: Libros, Humanidades, Endorfinas, Frivolidades — Escrito por Amalia a las 22:23

Natalia Ginzburg escribió Las Pequeñas Virtudes, unos maravillosos relatos -gracias por regalármelos, tenías razón, son deliciosos- muy bien escritos y muy “diferentes”. Muchos de ellos me gustan por distintos motivos, especialmente el que da título al libro, pero ya que llevo varios días hablando del las diferentes facetas del silencio, escogeré uno titulado así.

En El Silencio la autora habla de él como si fuera un muro interior o en el que nos atrincheramos, incluso a veces de nosotros mismos. Habla del silencio provocado por la culpa y el pánico. No es un silencio productivo como el de Siddharta, ni un silencio táctil como el de Lorca, ni prudente como el del proverbio. Es un silencio que mata por dentro, que pone barreras en lugar de quitarlas. Un silencio que corta el aire, que impide llenar los pulmones. Conozco bien ese silencio. Me hace llorar.

Os dejo un trocito del final:

 …El silencio puede alcanzar una forma de infelicidad cerrada, monstruosa, diabólica: puede ajar los días de juventud, hacer amargo el pan. Puede llevar, como se ha dicho, a la muerte.

El silencio debe ser contemplado y juzgado desde un punto de vista moral. Porque el silencio, como la apatía y la lujuria, es un pecado. El hecho de que en nuestra época sea un pecado común a todos nuestros semejantes, que sea el fruto amargo de nuestra época malsana, no nos exime del deber de reconocer su naturaleza, de llamarlo por su verdadero nombre.

¿Cuántas clases de silencio hay?

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09-04-2008

El silencio, la comunicación

Clasificado bajo: Endorfinas, Frivolidades — Escrito por Amalia a las 22:38

A menudo se sentaban por la noche en el tronco, junto a la orilla; en silencio escuchaban el susurro del agua, que para ellos ya no era la corriente, sino la voz de la vida, de la existencia, de lo que siempre será. Y a veces ocurría que al escuchar ambos al río, pensaban en las mismas cosas, en una conversación de anteayer, en un viajero cuya cara y destino les interesaba, en la muerte, en su niñez; y los dos, en el mismo instante que habían escuchado del río algo bueno, se miraban mutuamente, pensando ambos exactamente igual, se sentían felices ante la misma contestación por idéntica pregunta.

De Siddharta de Herman Hesse

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08-04-2008

Soñar en estéreo

Clasificado bajo: Muy personal, Endorfinas, Frivolidades — Escrito por Amalia a las 22:17

Paco Sánchez ha dejado en su blog un enlace a una página que recoge sus columnas en La Voz. Me he puesto a releerlas y hasta me he emocionado recordando esas tarde en las que escribía frente a mi  -compartíamos despacho- y me las leía antes de enviarlas. Creo que se publicaban los miércoles.

He querido escoger una y me he quedado con Sueños, aunque aquella de tus abuelos era preciosa, o la de Exito, que llevo pegada en mi libreta. ¡Cuántos recuerdos!

La clave no radica en soñar bajito para evitar las decepciones. Frente a esa visión conservadora, el truco está, además de en los peajes -que algunos reducen, erróneamente, a trabajar duro-, en saber soñar en estéreo. Y, sobre todo, en ser fieles siempre a la música de esos sueños.

No, soñar bajito no merece la pena.

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07-04-2008

El silencio, tangible

Clasificado bajo: Poesía, Humanidades, Endorfinas, Frivolidades — Escrito por Amalia a las 22:18
El silencio

Oye, hijo mío, el silencio.
Es un silencio ondulado,
un silencio,
donde resbalan valles y ecos
y que inclina las frentes
hacia el suelo.

Federico García Lorca

P.D.- Feliz Cumpleaños a Museira.  Aunque el día está casi acabado los buenos deseos sirven para todo el año.

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06-04-2008

El silencio, activo.

Clasificado bajo: Endorfinas, Frivolidades — Escrito por Amalia a las 22:20

Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.

Proverbio árabe.

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05-04-2008

Sinceridad

Clasificado bajo: Música, Muy personal, Humanidades, Endorfinas, Frivolidades — Escrito por Amalia a las 10:48

Con uno mismo. ¿ Autosinceridad? Eso es lo que me anda en la cabeza esta temporada. Hay que reconocer para superar, saltar por encima, rodear o huir, jajaja.

Ya sé que tocaba música pero es que hubiera puesto alguna de las de Freddie Mercury (que ayer discutía yo su edad y ya tiene delito que me equivoque así). Probablemente Friends, pero la puse hace tan poco…, o mi favorita que también he puesto ya y que os enlazo Too Much Love Will Kill You.

En fin, que se me han pasado las ganas de la sinceridad y la introspección -cómo me gusta Queen- y me voy a frivolizar un poco que tal y como andan las cosas lo más caro es la risa.

Prometedme que vais a, por lo menos, sonreir y disfrutar mucho. Besos, muchos besos.

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