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Momo´s Party



Momo´s Party, originalmente cargada por Amalí.

How to make MoMo?

Flour, chicken, Kuma, onion, meat masala, ginger and garlic grinded. Oil.
Process:
- Put some water on flour(wheat) just leave it for 10 minutes.
- Make small pieces of chapati.
- Put a small amount of chicken kima miz with masala and cover it with chapati give a good shape.
- paste a small amount of oil on MoMo´s pot.
- Put MoMo on it and steam it.
- Give steam 20 minutes.
Now MoMo i ready to eat with pickle. Get enjoy with moMo.
(Thanks for writting, Pradip)
Jamás olvidaré la fiesta en casa de Kalpana! Qué forma de comer Momos!
Me he traido los ingredientes para hacerlos, que sepáis.

Aún así, lo mejor, la compañía

Hoy he comido con un querido amigo en el restaurante del club de Golf de Miño.

Un lugar estupendo, con menú barato, servicio rápido, un local muy agradable y muchísima luz. Os lo recomiendo. Esa terraza promete en primavera.

Eso sí, deberéis atravesar la ciudad fantasma que ideó Fadesa. No miréis, quita las ganas.

Al salir, un paseito por la playa de Miño, preciosísima os reconciliará con todo.

Jurela o lombo

Hemos cogido la costumbre de bajar a la plaza los sábados (alternos) y, además de comprar algo clásico para la comida familiar del domingo (merluza, almejas, etc) preguntamos a la pescadera qué nos recomienda para ese mismo día. Mary Luz, que así se llama, es muy dicharachera, tiene un pescado fresquísimo y además te recomienda cómo hacerlo.

Este sábado me dijo que me llevara Jurela (7 euros/kg) y que la hiciera a la espalda. No miré ninguna receta y me la monté por libre porque tenía muy poco tiempo y otras mil cosas que hacer (entre ellas he hecho freixós para rellenar con nata para el domingo). Así que esta es una receta expréss.

Puse el horno a calentar. Una fuente con el fondo con aceite de oliva. Cuando estuvo caliente le puse un par de patatas cortadas en rodajas (una cebollita le hubiera quedado bien pero a mi se me pasó). Mientras, había preparado el pescado abierto a la mitad y limpio con sal, perejil y ajo.

Cuando las patatas ya estaban doradas les puse vino blanco, zumo limón y un poco de agua. Cuando evaporó un poco le puse encima el pescado con un chorrete de aceite. Unos diez o quince minutos (la Jurela era gordita) y a comer.

La Jurela estaba jugosísima. Es un pescado más bien graso.

No da nadita que hacer.

Caldo Gallego Express

Regreso después de muchos días de estar tan tan liada que apenas me daba el tiempo para dormir unas horas. Así que ahora mismo siento que adoro la rutina. Cómo la echo de menos!

Eso sí, según el panorama pintaba un poco mejor, al menos me he puesto a repasar recetas caseras tradicionales. Entre ellas, he hecho un budín con la receta de Simone Ortega y el roscón de Reyes que se quedó reseso. Os lo recomiendo.

Y, como no!, el caldo gallego. Esta vez de nabizas. Paso a dejaros la receta para olla express que es la única manera que puedo permitirme. Mi caldo tiene poca grasa, eso sí.

La noche anterior se ponen a remojo dos puñados de habas y una tira de costilla de cerdo salada. Se cambia el agua un par de veces.

Un ahora antes se ponen a cocer las habas, la costilla, el unto (un trocito pequeño) y cinco patatas medianas y se tienen 12 minutos (en mi olla, que es bastante rápida). Mientras se lavan las nabizas.
Se abre la olla y se quita la costilla. Se aplastan (esmagan) las patatas con la mitad del unto y se vuelven a meter en la olla. Se va poniendo la verdura (muchísima en mi caso, es como dos o tres madas de las buenas). Cuando ya está reducida como para que se pueda cerrar, se pone la olla otros 3 minutos.

Y esta es la forma rápida y bastante ligera de hacer caldo gallego. El que le guste le puede poner berza o repollo. Ya veis que yo lo hago sin sal y después cada uno se lo pone en el plato. Cosas de la salud.

Deliciosa Marta

Deliciosa Martha

Deliciosa Martha

Apenas he alcanzado la mitad de mis objetivos de este año y ya ando liando con los del año que viene. Si es que ideas no me faltan, pero tiempo y capacidad para ponerlas en práctica sí. Sobre todo porque media casa se ha empeñado en estropearse a la vez…en fin. Para contrarrestar, me ha dado por ir buscándome un curso de cocina, de repostería, en particular.

Apenas como dulces, pero me gusta probarlos y, sobre todo, ver disfrutar a quienes los toman. Desde hace un año, voy haciendo postres y los repito hasta que los domino (dentro de mi modesta capacidad, claro). Por ahí, por el blog, hay alguna receta. Además, mis comidas favoritas son el desayuno y la merienda así que …decididamente repostería.

Mientras tanto, de aquí al año que viene y para abrir boca, me voy a dedicar a ver películas de cocina. Se veía venir: ya empecé con Chocolat.

Bueno, a lo que iba, que acabo de ver Deliciosa Marta y, si alguna duda me quedaba, ha terminado de convencerme -gracias Lizard por la recomendación- porque es justo lo que yo buscaba: el mimo de una comida bien preparada y la sensualidad que alimenta los sentidos.

Si os decidís a verla, veréis la sensualidad de  los besos y las caricias -apta para que la vea cualquiera, niños, desde luego- tan “masticables” y táctiles, como a mi me gustan. Hummmm…fantástica! No os la perdáis.

Sé que tú querrías esto, sé que te gustaría que siguiera sonriendo sin aspavientos. Me resultará más difícil ahora, sin ti, pero te prometo intentarlo. Gracias.

Brownie

A pesar de la larga salida de anoche, en la que, como en los viejos tiempos, ni volví a casa a dormir (que nadie cuente nada, eh?), toca hacer el postre para mañana.

Voy a  hacer un brownie de chocolate con nueces para poner de base. Me he comprado un helado de vainilla y un sorbete de madarina con una pinta artesana impresionante para poner sobre él y un choco de lujo para servir caliente chorreadito por el helado. Somos 14 para comer así que tengo que multiplicar por tres las cantidades habituales: unos 360 gramos de chocolate, casi medio kilo de azúcar (siempre le quito algo a la receta para que no quede dulzona), 400 gramos de nueces picaditas, 250 gramos de mantequilla y algo más de harina (la receta se queda corta según he comprobado). Un poco de vainilla, sal. levadura y mi toque especial: un chorrito de vino dulce. Ay, se me olvidaban los 6 huevos para esta cantidad.

En invierno podéis ponerlo con unas peras cocidas o con nata o con mousse de chocolate blanco.

Es superfácil -media hora de hacerlo y media hora de horno- y queda muy vistoso.

El truco: escoger bien el chocolate y sacar el helado del frigo un rato antes de servirlo.

Que lo disfrutéis! Mañana, si puedo, subo una foto.

Galletas de chocolate

Ayer no me dió tiempo a cocinar ni un postre para la fiesta de los niños. Me da penita pero no llego a todo. Ni mi tarta de galletas -que dicen los enanos que les gusta mucho- ni nada. Me compré una Sacher, exquisita eso sí, en una confitería.

Así que hoy, para compensar, quizás haga algo para el domingo. No sé si repetir las galletas de chocolate, que son muy sanas tal y como las hago. Os cuento:

Pongo un par de huevos de casa con unos 80 gramos de azúcar de caña integral (la receta original decía 100 pero no me gustan tan dulces) y lo bato añadiéndole después aceite de oliva virgen (uno de los pocos que no bloquean las arterias). No me gustan grasientas así que con unos 50 ml es suficiente. Se agrega la harina tamizada, unos 170 gramos, que se puede cambiar por harina de arroz, mucho más digestiva y que hace las galletas más crujientes. Después se incorporan 100 gramos de chocolate de cobertura fundido.

Una vez removido le incoporo el ingrediente diferenciador: 100 gramos de almendras picadas, de nueces picadas o de coco (me encanta el chocolate con coco, desde bien chiquita), o frutas confitadas, o cereales o….Es divertido hacer masa  e ir separando galletas por sabores y tipos.

Después haces pegotes y se ponen en la bandeja del horno. Yo pongo moldes de osito, de corazón, etc pero después apenas de diferencia,¡ se desparraman!

Se hornean a 180º hasta que ves que están hechas, no sé cuanto, ¿veinte minutos? ¿media hora?  No las pases mucho para que no estén secas.

Si les haces para acompañar y mojarlas una crema de vainilla, tendrás un postre estupendo y galletas sanas para que los niños desayunen toda la semana.

Galletas de nata

Hay muchas cosas que hacer en una tarde de fin de semana lluviosa y fría. Una de mis favoritas: hacer postres. Más que por comérmelos, que también, creo que me gusta ese ambiente de horno encendido y olor a pastel mientras graniza contra los cristales.

Así que como me había sobrado un poco de nata montada y no sabía qué hacer con ella, le puse un poco más de azúcar, un huevo y harina hasta que la masa estaba muy espesa. ¡Ah! Y mi truco: sal.

Mientras el horno se precalentaba, fui poniendo bolitas aplastadas en una bandeja. A las primeras les puse avellanas. Al resto de la masa le mezclé cereales de chocolate y volví a hacer pelotitas. Me quedaron una especie de cookies…

Pero podéis poner lo que se os ocurra: aroma de vainilla, virutas de chocolate, un poquito de raspa de limón, coco, etc. Según lo que tengáis por casa. Se hacen rápido, los niños pueden ayudar -les gusta sobre todo si tenéis moldes con formas de animales, de flores o de corazones- y además os ahorráis conservantes, colorantes y esas malditas grasas vegetales saturadas que le ponen a casi todas las galletas.

Por cierto, hoy es Santa Lucía, que, como dice el refrán “mengua a noite e crece o día”.

La huerta

Creo que ya os he contado que tenemos un pequeñísimo huerto, quizá de unos 10 metros cuadrados. En él tenemos cebollas, lechugas, tomates, tomates cherry, pimientos y calabacín.

Me gusta regarlo al atardecer y dejar las plantas fresquitas y olorosas -casi tanto como mis manos después de coger limones- recuperándose de la solana del día. Riego el tomate y la lechuga por el pie de la planta o bien, a veces, hago una lluvia fina y dispersa.

Disfruto cogiendo con cuidado los pimientos uno a uno, o las cebollas. Tomates aún no hay, sólo algunos muy verdes aún. Los calabacines están creciendo y en una semana ya tendremos.

Lo mejor del mundo es bajar al huertecillo y coger las verduras fresquísimas para hacer una ensalada o, mejor aún, unas verduras a la plancha.

Pongo el calabacín en rodajas, el pimiento entero si es pequeño o en tiras si es grande, el tomate cherry enterito. Si tengo por casa una berenjena o unos espárragos trigueros pues los pongo también. Todo en la bandeja del horno con sal gorda y un buen chorrete de aceite de oliva virgen. Lo pongo unos minutitos así según voy viendo y os aseguro que os chupais los dedos y que mojaríais pan en la salsita que queda.

Esos si os gustan las verduras, claro. Es que yo era vegetariana o casi y aunque ahora como de todo (o casi) conservo mi preferencia por los vegetales.

Probad, a ver si os gustan.

P.D. Feliz día del Carmen.

Marmitako

Santi, uno de mis amigos “cocinillas”-hemos encontrado un placer en esto de hacer reuniones para cocinarnos unos a otros- me enseñó a preparar esta receta de Marmitako que es una adaptación de la otra de Arguiñano. Aunque lo mío son más los postres -ejem, más bien nada pero bueno- esta receta sale siempre exquisita, así que como ahora vamos a la temporada del bonito (lo compro hermosísimo y muy bien de precio en el mercado y lo congelo limpio, en lomos, para el otoño), me parece oportuno dejárosla:

Está pensada para 4 personas y 1 Kg de bonito.

Hay que ponerle patatas harinosas (rotas, no cortadas, ya sabéis), 2 tomates, 3 cebollas, 2 dientes de ajo, pimiento verde, perejil, caldo de pescado, aceite de oliva, vino blanco, sal y…pulpa de pimiento choricero.

Se rehoga la cebolla, el pimiento, los tomates pelados y los ajos, todo picadito. Se añaden las patatas. Rehogar e incoporar el caldo caliente. Dejar cocer 20 minutos, pero un poco antes añadir la pulpa de choriceros e incluso el tomate en puré si no se incorporó al principio. Añadir el bonito en dados sin piel ni espinas. Cocinar unos minutos, pocos para que no quede seco pero tampoco crudo por dentro. La receta dice que 3 pero depende del tamaño de los dados. Espolvorear con perejir y poner al punto de sal.

¡Que la disfrutéis! Yo me vuelvo a mis postres.

Orejas de Carnaval

Como muchos sabéis, en Galicia nos gusta mucho celebrar el Carnaval -yo mañana me disfrazo- y no hay celebración, al menos aquí, sin comida.

El año pasado os dejé la receta de los Freixós y este año os voy a dejar la de las “Orejas”. He estado colaborando. Ahí va, la de mi madre:

Las cantidades son aproximadas:

600 grs. de harina

250 cc. de nata

1 loncha de mantequilla

Un poco de agua, si la admite la masa

Unos 100 cc de anís.

Levadura (dos sobres o de la de panadería)

4 huevos

Una pizca de sal

Aceite para freir

Se amasa todo junto menos el aceite hasta que se haga una masa fina, que se despega de las manos. Se deja levedar. No sé cuanto tiempo -entre una y dos horas quizá- hasta que esté blanda. Se hacen pequeños “bollitos” con harina.

Se pone harina en la tabla y el rodillo para estirarlas hasta que queden muy finas. Se estiran mejor con los dedos al final.

Se fríen en abundante aceite caliente, que hay que renovar cuando tenga demasiada harina. En cuanto se sacan de la sartén hay que ponerles azúcar.

Probad o venid a casa a tomar una. Estáis invitados.

Albondigas

Iñaki, el patrón del Lángara, me ha dejado que publique su receta de albóndigas -sí, esa que os prometí cuando os hablaba de nuestra navegación- aclarando con modestia que no es original suya. Yo sólo sé que estaban de chuparse los dedos.

Intentaré transcribirla como la recibo o casi:

  • Partimos de la base de que hacen falta 400 gramos de carne para cuatro personas.
  • Se echa en un bol la carne picada, un huevo, medio vaso de leche y -tachán este es el toque- una cucharada sopera de foie-gras y con las manitas lo amasas y le vas agregando poco a poco pan rallado (esta era mi función, fundamental como podéis ver) hasta que la masa se despegue bien del bol. ¡No te pases con el pan que sino te salen mazacotes en vez de albóndigas! (Transcribo literalmente)
  • Una vez hecha la masa, haces bolitas y las pasas por huevo y pan rallado y las fríes un poquito. ¡Sólo se doran para que al guisar no se deshagan!
  • En una cazuela de base lo más amplia posible poner un dedito de aceite y hacer un sofrito con un poco de cebolla, un diente de ajo y el pimiento todo superpicadito (doy fe de que estaba bien picado).
  • Después echar el tomate (previamente lo has pelado y troceado) y lo deshaces un poco.
  • Ahora echas las albóndigas, los guisantes y, si es necesario, medio vasito de agua. También si quieres puedes echarles tomate natural en salsa. Lo importante es que no se queden secas, que tengan salsita, que si no se queman.

Ya veis, parece fácil -no para mi, jeje- pero tiene su punto. Os aseguro que nos rechupamos los dedos.

Gracias Iñaki.

Tarta de galleta

Con la noche de la fiesta llegó el buen tiempo, ya lo decían los ancianos de mi aldea:cambiaba el ciclo de la luna. Por fin hace calor y se puede disfrutar de los días en la playa y de las hermosas noches de luna llena.

Para la fiesta hice un par de tartas de esas de galletas maría y chocolate que, al menos en mi casa cuando éramos niñas, se hacían para los cumpleaños. Muchos de los años que tengo he soplado las velas sobre esa tarta.

Hace años que no la hacía, así que el resultado es mejorable pero si tuviera que repetirla sé exactamente lo que cambiaría para que estuviera más rica.

Os dejo una especie de receta, que esta tarta cada uno la hace como le parece:

Hace falta una caja de galletas maría. A mi me resultan más cómodas las rectangulares y siempre las prefiero tostaduca.

Para el almíbar con que las mojo, pongo agua a hervir, le pongo mucho azúcar, unas cortezas de limón a cocer y, en mi caso, un palo de canela. Lo dejo cocer bastante rato hasta que el almíbar se haya reducido y cogido sabor. Si es para mayores, le pongo un chorrito de Pedro Ximénez o similar.

Las galletas las voy colocando después de pasadas por ese almíbar y no las dejo empapar demasiado. Esta vez me quedaron un poco secas.

Así que una capa de galletas empapada, una de chocolate, otra de galletas, una de crema pastelera, otra de galletas y, en mi caso, la nata montada por encima y después los adormos (virutas de chocolate, figuritas si es para niños, etc…).

Mi truco es poner la nata al final. A veces la tarta la hago el día anterior porque la crema y el chocolate deben estar templados, no demasiado calientes, cuando se ponen encima de las galletas. Además, como que coge más sabor. Pero eso a la nata no le hace ningún favor, así que he cambiado el orden de las capas y ahora pongo la nata poco antes de servir y así no se pone líquida o se baja.

La crema pastelera no es mi especialidad -aunque los huevos caseros se notan al final y el toque de limón también-  y la nata la compro montada en el momento en un sitio que me la ponen fresquísima. El chocolate, eso sí que no se me da mal. Debe de ser porque es lo que más me gusta.

La última llevaba una mezcla de chocolate con leche y un chocolate negro con el 70% de cacao que es excepcionalmente rico. Ya sé que parece que no se nota con todo lo que lleva, pero creedme: la diferencia final está en estos detalles.

Os he contado mis trucos. Si necesitáis datos, medidas o cantidades, pues lamento decir que casi la hice a ojo. Pongo el chocolate en trozos, cuarto de litro de leche y voy cociendo y añadiendo hasta que me gusta la textura. Ya sabéis, las tartas de madre son así.

Freixós

Pronto pasaré más tiempo en casa y cocinaré con más frecuencia.

Como ya sabéis, no soy una buena cocinera, además apenas practico -buena la disculpa, eh?- pero no tengo mala mano si me dan una buena receta.

Ya el año pasado me propuse recuperar las “recetas de siempre” tipo sopa de pescado de mamá, merluza al estilo de la abuela de M, carne asada al estilo tía abuela, etc…

Creo que pronto volveré a empezar, pero esta vez voy a organizar ordenadamente un recetario. Algunas os las iré dejando en el blog (abro subcategoría de cocina- gastronomía y adláteres).

Hoy queda la de los freixós, que es una versión dulce y anisada de mi zona geográfica de las filloas gallegas que, a su vez se parecen a los panqueques o a los crêpes.

Se ponen 6 huevos con una pizca de sal y la ralladura de un limón más bien grande.

Se añade el azúcar. Los que los quieren menos dulces le ponen cuatro cucharadas colmadas y los que más seis.

De anís -no sirve cualquiera, La Asturiana está bien o Marie Brizard, por ejemplo- es medio vaso, unos 100 cl.

Batimos todo bien.

Incorporamos dos vasos y medio de leche (nunca más que se acartonan) y cuatro y medio de agua.

Para esto hace falta medio kilogramo de harina así de entrada. Se vuelve a batir y se ajusta la harina (pueden ser a ojo hasta 100 gramos más).

Si puedes dejar reposar el mejunje un poco, mejor.

Después ya sabes, un trocito de tocino en un tenedor que mojas en aceite para pasar por la sartén y lo más finos posible.

Déjalos enfriar antes de apilarlos.

Podéis tomarlos así, con miel, rellenos de nata, de chocolate…..

Pues eso, que difrutéis de un buen postre.

Buenas noches.