|
|
Hay personas con las que se crece. Uno no sabría muy bien a qué responde el que a su lado nuestro espíritu fructifique y se esponje (…) que nos convocan, sin necesidad de proponérselo, a lo mejor de nosotros mismos. Es como si su mera presencia, incluso su existencia, nos impulsara a no conformarnos con la mediocridad de muchas de nuestras posibilidades. (…).
Contigo crezco de un modo muy singular, resultan más próximos mis sueños, más viables mis deseos, me atrevo a más y me atrevo a más, soy capaz de desafíos y de riesgos, no apagas ni agostas mis proyectos, me propongo, persigo, no me resigno, no me rindo, me dispongo, me entrego, me doy. (…) Implica un atrevimiento. Tal vez el de quererse, tal vez el de querer. Contigo es menos difícil. Creces conmigo.
Contigo es el título del libro de Ángel Gabilondo.
Totalmente recomendable para conversar con vosotros mismos. Para que valoremos la importancia del otro.
Y hablando de eso, gracias por el regalo más grande: crecer conmigo. Te quiero.
Sin que sirva de precedente, dejo una canción de Joaquín Sabina: Contigo.
Y del Canto del Loco, Contigo
Y de Toni Zenet: Soñar contigo.
Y, por último, uno de mis boleros favoritos y que es como para esta entrada: Contigo Aprendí (Armando Manzanero y la Barbería del Sur). Tu presencia no la cambio por ninguna.
Os estaba contando qué he estado leyendo las últimas semanas y me doy cuenta de que, más que leer, he estado estudiando.
He dedicado tiempo a leer, releer y subrayas el libro de Alvaro González-Alorda “Los próximos 30 años“. Lo recomendó Lulú y tengo que darle las gracias porque menudo acierto!
Lo cierto es que la mención de Luis Huete -interesantísimos contenidos en este enlace y además ya lo hemos mencionado varias veces en este blog- como introductor y maestro me parece una garantía de calidad y buen hacer, así que me lancé optimista a él.
Normalmente resumo o pongo trocitos. No lo haré esta vez. tendréis que leerlo. Si os dedicáis al mundo de la empresa, o sois consultores como yo, es imprescindible su lectura. Si queréis orientaros profesionalmente, os vendrá muy bien. Y si sois personas preocupadas por vuestra evolución, os lo recomiendo.
Se lee rápido. Se estudia algo más lento y llevarlo a la práctica es como un máster de ESADE completo, pero merece la pena, os lo garantizo.
Hace mucho que no os cuento lo que leo. Pura pereza de escribir y también que hay mucha relectura, mucho libro de los de subrayar, trabajar, etc. Pero vamos, ahí va lo que he sacado para hacer sitio a lo que me estáis recomendando:
Si no recuerdo mal, Lulú fue quien me habló del El caballero de la armadura oxidada, de Robert Fisher. Muy recomendable para todos los que vamos por la vida con coraza – y quién no?- ya que además de decir muy fácil y como un cuento lo que hay que dejar de lado, en el fondo es un procedimiento sobre cómo hacerlo. Se lee rápido. Aplicarlo, eso ya es otra cosa.
“Las lágrimas de autocompasión
no te pueden ayudar.
No son del tipo que a tu armadura
puedan eliminar”
Pues, hala, a la estantería de la sala.Gracias, Lulú. Más de estas, por favor.
Creo que fue Lizard quien me habló de Ángel Gabilondo -disculpadme si me lío- porque se había leído Contigo. Yo he empezado por el anterior “Alguien con quien hablar“, que me ha parecido sencillito, lleno de interesantes reflexiones. Me compraré Contigo más adelante. Esta temporada he terminado la fase filosofía- pensamiento- autoayuda. Pero lo anoto para el otoño. Seguro que merece la pena leerlo. Hay capítulos del éste, que pasa a la estantería de mi cuarto para releer, que son una joya. Por ejemplo, hablando de la apasionada serenidad hace un perfecto desarrollo en tres párrafos. Os dejo el último:
La serenidad consiste en saber verse y sentirse afectado y en responder adecuadamente, en la justa dimensión. No es el extravío de los sentimientos, ni la insensibilidad, es el placer de un sentir pertinente, un envolver y envolverse, sin verse envuelto….La serenidad brota en ocasiones de una apasionada y sostenida posición, un estado que permanece y persiste con firmeza, la energía de una voluntad. Es intensidad sostenida.
Muchas gracias, Lizard.
Releí a Elisabeth Kübler- Ross -recomendada en su día por Verme- y sus Lecciones de Vida a las que siempre regreso y que ahora sale de la mesilla para dejar hueco a la aventura (tanto varía esto que creo que será Lovecraft quien ocupe su lugar):
Cuando dejamos de intentar cambiar al otro, podemos sentir el poder del amor, sin engaños. No hay que planear, pelear, manipular ni controlar. Ya no más “me temo que, sin mi control, él no lo hará” o “nunca será quién quiero que sea si yo no cambio las cosas”. Debemos aprender a compartir nuestras verdades. No hay nada de malo en que encaremos a alguien en relación a algo que nos molesta. Pero hacerlo con una expectativa es un intento de manipulación. Debemos compartir, decir nuestra verdad, pero sin pensar sólo en obtener la reacción que queremos.
Mientras estemos apegados a nuestros planes y fantasías, no amamos realmente. hemos de dejar que las personas sean como son. Si se van, tal vez es porque tenían que hacerlo.
…
Cuando abandonamos las imágenes e ilusiones futuras de cómo deberían ser las cosas, así como nuestras estrategias y planes, el amor toma vida propia…Cuando nos entregamos, el amor puede conducirnos a muchos lugares maravillosos y entrañables que nunca hubiéramos imaginada.
Lo aparco no sin una cierta pena durante una temporadita. Es todo un tratado de generosidad y desprendimiento.
Se me ha hecho tarde. Sigo con la segunda parte – falta la poesía, la novela y parte de la filososfía y el ensayo- en cualquier momento.
Pues sí que hace tiempo que no os contaba lo que leo!
Ha empezado el verano y yo casi sin enterarme. Tanto viajecito y un montón de trabajo me han colocado en medio del mes de julio así, sin más. La cuestión es que agosto es mi mes “distinto”. No tengo vacaciones pero cambio el ritmo de vida: salgo más por la noche, paseo más, leo más.
Acostumbro a regalarme por mi cumpleaños una provisión de buenos libros, que es lo que más me gusta en el mundo, pero de verdad que este año no sé qué hacer. Tengo mucho libro sesudo en la estantería, excelentes ensayos, filosofía, análisis sobre gestión de ong, etc. Muchos son buenísimos y los leeré, pero a ratitos, en dosis pequeñas.
Busco libros hermosos, alegres y bien escritos que me sumerjan en la lectura durante horas, que saquen sus palabras y me atrapen dentro. Por favor, una- aunque sólo sea, o dos, o tres…- recomendación cada uno de vosotros. Esta vez, a ver si os animáis los que leéis y no comentais (algunos me consta que sois muy buenos lectores). Al fin y al cabo sólo tenéis que poenr autor y título, si no queréis extenderos más.
Como dije hace tiempo:
Para quien lo sabe amar, el mundo se quita su careta de
infinito. Se hace tan pequeño como una canción, como un
beso de lo eterno.
Tagore
Hoy es un día de alegría, de gracias, de futuro, de emociones, de cariño.
Mis canciones de viernes.
Me va la vida en ello, de Silvio Rodríguez…Por haber creído que amar era el verbo más bello.
No esperes de Serrat…No esperes a que se acaben para desear las cosas más que nunca.
La vida depende tanto de cómo queramos vivirla…
Este libro reunía todos mis prejuicios: autoayuda, bestseller, la moda de las filosofías orientales, edición no muy cuidada….En fin, uno de esos libros que rehuyo en las estanterías repetitivamente.
Pero una tiene amigos que leen de todo y uno de ellos, Xurxo, me lo recomendó tanto que pensé: edición de bolsillo barata, poco pierdo…Y aquí estoy, lápiz en mano, leyendo por segunda vez y tomando notas en mi libreta (en Taormina le di un buen avance).
Realmente este libro no me ha descubierto nada nuevo, o casi, nada que no haya leido en otros libros antes. Quizás ni siquiera sería inteligible sin todos ellos. Si nunca has hecho una meditación, si nunca has leído sobre el Tao, o si no has entrado nunca en nada referido a filosofías orientales, este libro no pasa de ser un compendio -no muy bien escrito, por más que le quieran poner una historia como conductor, se nota mucho que no lo es, que sólo es un vehículo- de técnicas que ayudan a mejorar tu vida. Sin embargo, si te van estos temas, es un resumen y una organización excelentes para poder aplicar todo ese conocimiento a la mejora de tu vida.
Os pondré un ejemplo. Practico la herramienta de “Visualización” desde que recuerdo. La tengo totalmente interiorizada. Cuando quiero algo lo veo, y lo vulevo a ver, y lo imagino, le voy poniendo detalles, colores…Es muy potente si quieres conseguir algo, os lo aseguro (deciamos siempre mi amiga Almu y yo, sin libro, que cuando uno quiere de verdad algo el mundo entero se alinea para que lo consiga). Pues este libro la inscribe en un grupo de herramientas que todas juntas, lo veo con claridad, y en un sistema, son en conjunto mucho más efectivas. Y la cosa es que yo ya practicaba la mayoría sin un sistema que les diera coherencia y sentido.
Para muchos esto que cuento sonará a ciencia ficción, pero os aseguro que os perdéis una forma de mejorar vuestra vida que funciona ¡Está claro que conozco a gente excelente que no hace nada de todo esto! Cada uno tenemos nuestro sistema.
Para los que estas cositas tan orientales y filosóficas os vayan mucho, ya sabéis “El monje que vendió su ferrari” de Robin Sharma.
Esta mañana irrumpió en la ducha: “¿Sabes que la abuela tiene edad negativa? ¡ Tiene menos tres años! Y es que se ha tomado pastillas de más de Vita- Wonka”.
Desconcertada, pero acostumbrada a ponerme en situación rápido, le pregunto que cómo se podrá solucionar eso y me contesta: “pues con gotas de Wonka Vita, claro!”. Claro ( ¿claro?)…respondo.
Y me sigue contando todo el proceso de rejuvenecimiento que han armado Willy Wonka y Charlie, así que acabo cayendo en la cuenta de que tiene que tener que ver con Roald Dahl y con Charlie y la fábrica de chocolate.
Mi cabeza se empieza a poblar de imágenes, de diversión, de colores, de humor, de imaginación…Excelente forma de divertir a niños y mayores.
Si queréis que vuestros niños amen leer, pasadles Charlie y el gran ascensor de cristal de Roald Dahl (apto a partir de los 10 años aunque ponga 12) y disponeos a disfrutar con ellos.
Ese es el título del libro que acabo de cerrar, escrito por Mercé Rodoreda. Y qué bien entiendo ahora a Pau y que le costará deshacerse de él. Yo también lo he dejado a un al lado de la (enorme) pila de libros de la mesilla, como con pena de llevarlo a la estantería. Lo he leído con deleite, embebida, absorta en la larga noche de insomnio.
Como siempre, no comento mucho pero os dejo un parrafito para que os hagáis una mínima idea. Yo, desde luego, y sin duda, os recomendaría leerlo.
Al cruzar el vestíbulo oyeron el silbido del viento que se colaba por debajo de la puerta. En la sala, se sentaron en el sofá, un poco arrinconadas. El laurel golpeba la pared. “Parece que quiera entrar”, dijo la nodriza mientras secaba los ojos de Sofía, que lloraba a lágrima viva.
Por cierto, me he propuesto ponerme desde el principio del blog e ir actualizando todas las páginas de catálogo. A ver si es cierto…porque ya no encuentro lo que busco fácilmente.
(Felicidades a Paco, aunque ya sea en tiempo de descuento o casi. Besiños)
Ha muerto Miguel Delibes. Un prosista impresionante, como demostró en muchas de sus obras, que adoré desde que me las pusieron como tarea en el cole.
Sin embargo, para mi será siempre el escritor de Señora de rojo sobre fondo gris, una de las más bellas historias de amor que se puedan escribir. Tanto es así que es la que abrió en su día mi catálogo del blog.
Su sola presencia aligeraba la incertidumbre de vivir.
¿Puede haber más poesía, más amor y más contenido en ocho palabras?
Ha muerto Miguel Delibes. Mi eterna admiración para él.
Actualización:
El Delibes dibujante. Escribe magníficamente Rubén Santamarta en la Voz de Galicia.
Miguel Delibes, un periodista. Escribe Toni Piqué en Paper Papers.
Para saber más de Delibes, toca leer a Paco Sánchez para la revista de la Universidad de Navarra y, sobre todo, en Vagón-bar, donde reproduce una entrada de hace tiempo ya.
Devora todas las cosas:
aves, bestias, plantas y flores;
roe el hierro, muerde el acero,
y pulveriza la peña compacta;
mata reyes, arruina ciudades,
y derriba las altas montañas.
El Hobbit, Tolkien
PD.- En inglés, que estoy practicando (sigo con el inglés técnico)
This thing all things devours:
Birds, beasts, trees, flowers;
Gnaws iron, bites steel;
Grinds hard stones to meal;
Slays king, ruins town,
And beats high mountain down.
Esta semana he tenido la ocasión de juguetear por primera vez con uno, un Amazon Kindle que le regalaron a uno de mis amigos. Me sorprendió.
Aunque veo que es todavía una versión un tanto “rudimentaria” que sin duda Apple mejorará en su siguiente lanzamiento (pantalla táctil, menús intuitivos, etc), lo que no hay duda es de que por aquí va la cosa, sobre todo para los más jóvenes.
Teniéndolo en la mano, estoy segura de que acabaremos acostumbrándonos a utilizarlo y poder escoger cuál es el libro que nos apetece leer esta mañana en el metro: ¿continúo con la novela? ¿practico inglés? ¿leo los periódicos?. No parece que canse demasiado, ocupa poco y el tamaño de letra es como el de un libro de bolsillo, tirando a grande. Para colmo, de muchos libros te puedes descargar todo o parte gratuitamente y te lo compras si te engancha…demasiadas ventajas. Y la prensa tres cuartos de los mismo, ¡si hasta puedes guardar los párrafos que te interesen!
Sí, creo que así será, aunque yo siga acumulando libros en papel para subrayar y releer, aunque mi actividad favorita sea revolver en estanterías llenas de polvo buscando alguna joyita, aunque siga comprando libros por un verso o una ilustración…pero el mercado, el mercado va por ahí.
Así me siento hoy. Me duele la cabeza -llevo cuatro días tomando pastillas-, me duele la espalda, duermo poco y el cerebro va al ralentí (oigo el engranaje de mis pensamientos, lento, lento).
Voy a aprovechar la coyuntura para mimarme un poco, acostarme prontito y leer bajo las mantas.
Hoy necesito una lectura fácil, un poco decadente, amable…a ver qué encuentro. Quizás sea el día de releer Casa Desolada de Dickens.
Buenas noches.
que decía el refrán. Pasamos de un extremo al otro y ya sé que el punto medio es muy personal y depende de cada uno.
Me refiero a la expresión de los sentimientos.
Hay quien no dice un te quiero o regala un mimo -cualquier expresión de cariño, verbal o no podría servir- bajo ningun concepto. Algunos porque quizás no saben sentirlo y otros, los más creo yo, porque no son capaces de expresarlo, porque da miedo necesitar a otros, ser vulnerable, depender…De hecho, ser capaz de reconocer ese tipo de sentimientos, expresarlos, ponerse en manos de otros, necesita coraje y madurez. Y, aunque no sirva de disculpa, la vida no siempre nos ayuda a llegar a este punto. Romper el círculo de nuestro pasado no es fácil pero sí necesario para alcanzar la felicidad, que siempre está cerca del amor (y hablo de cualquier tipo de amor). Sé muy bien de qué hablo, os lo aseguro. Odio el frío.
Hay a quién le pasa todo lo contrario, de tanto expresar “cariño” lo devalúa. Quizás este es un sentimiento de persona aún demasiado pudorosa, pero leyéndome, incluso a mi misma en esto de las redes sociales me parece a veces de un excesivo y de una tontería supinos. Se quiere, como dice Erich Fromm, a aquello por lo que se ha trabajado (léase preocupado, dedicado, conocido), no es posible querer profundamente de otra manera. Y esto que acabo de escribir da para un libro completo, El arte de amar, que recomiendo a quien no se lo haya leído. Esos excesos verbales son tan ficticios y aduladores que desvalorizan la comunicación sincera entre dos personas.
En fin, es una opinión. Que sepáis que a muchos que venís a diario os estoy agradecida por la compañía, a los que comentáis más aún, me ayudais a seguir escribiendo tras miles de post, y a los que llevamos tiempo juntos aunque sea virtualmente os tengo mucho cariño, hemos compartido mucho. Y yo no lo digo por decir. Ya no.
Besos, muchos besos.
Hoy la actualidad anda llenita de temas. No hay que dejar pasar las conclusiones de la cumbre de Copenhague, que todos coinciden en situar como crucial para un nuevo modelo que acabe limitando a partir del 2010 las emisiones de gases. Creo que hay que reinventarse o asumir la decadencia, y así sin paliativos, no valen medias tintas pero la historia nos dice que nos daremos cuenta demasiado tarde. Siempre ha sido así.
Desde El Mundo he llegado a un informe de la Fundación IPADE que relaciona cambio climático con pobreza. Le he dado un vistazo y creo que merece la pena darle otro más a fondo, así que me dejo aquí el enlace para cuando pase esta semana demencial que empieza mañana.
Por otra parte, esta semana pasada leía, disculpad que ya no sé donde, que continúa incrementándose aún más el número de personas que pasan hambre. Estoy más sensibilizada que nunca con el tema. Te acuerdas Verme que hace un par de años, cuando recorrías un lugar tras otro para estar en le conferencias de Pobre Mundo Rico, eran 850 millones y ahora ya se supera el 1.100. Parecen números, pero no lo son, hay seres humanos ahí detrás.
Y ando también con las guerras en África por el libro de Gonzalo Sánchez- Terán y Alfonso Armada que me estoy terminando de leer, El silencio de dios y otras metáforas, que puede deprimirte pero desde luego no deja indiferente. Muy recomendable, diría incluso que obligado (gracias por regalármelo Verme).
Y aunque nada tiene que ver, no quiero dejar pasar que se ha muerto Samuelson, premio Nobel de Economía y muy conocido por todos los que hemos sido estudiantes de Económicas o Empresariales. Todos hemos tenido que estudiar con sus manuales. Ha de reconocerse su esfuerzo por tecnificar y fundamentar esta ciencia social de la que vivimos muchos.
La actualidad me ha dejado triste y ya andaba yo desde ayer navegando en mis recuerdos, buscando a alguien que ya no va a estar más. Así que me voy a dar gracias por lo que sí tengo, que es mucho. Y os dejo la música que escucho para que tampoco vosotros os pongáis tristes.
Hoy Brasileira, Elis Regina y Tom Jobim cantan Aguas de março, que me regaló hace mucho Paco Sánchez y Acuarela (cuánto me gusta!) cantada por Toquinho.
Buenas noches.
Muy al hilo de lo que anoche comentábamos Xurxo do Medio y yo a raiz de las nucleares -la difícil sostenibilidad del crecimiento económico- energético- leo un artículo tiulado “La crisis oportuna“, en la nueva revista digital FronteraD.
Me he enterado a través de Remaso de Jirafas y ya la he incorporado a mis suscripciones. Escribe Sánchez Terán en un blog titulado Pan y Poesía que prometo seguir fielmente.
Os lo recomiendo.
|
|