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Me han regalado dos maravillosos enlaces de video, una auténtica fuente de optimismo. Estoy encantada porque he visto que, inconscientemente o casi, hago muchas de esas cosas que dan optimismo, ilusión y buen humor (entre ellas bailar por las mañanas y abrazar mucho). Me voy a dormir tarde pero feliz y con nuevas lecciones aprendidas.
El colmo ya ha sido cuando veo que el video termina con mi “canción de la ducha“: Hoy puede ser un gran día de Joan Manuel Serrat!!
Hoy puede ser un gran día,
plantéatelo así,
aprovecharlo o que pase de largo,
depende en parte de ti.
Dale el día libre a la experiencia
para comenzar,
y recíbelo como si fuera
fiesta de guardar.
No consientas que se esfume,
asómate y consume
la vida a granel.
Hoy puede ser un gran día,
duro con él.
Hoy puede ser un gran día
donde todo está por descubrir,
si lo empleas como el último
que te toca vivir.
Saca de paseo a tus instintos
y ventílalos al sol
y no dosifiques los placeres;
si puedes, derróchalos.
Si la rutina te aplasta,
dile que ya basta
de mediocridad.
Hoy puede ser un gran día
date una oportunidad.
Hoy puede ser un gran día
imposible de recuperar,
un ejemplar único,
no lo dejes escapar.
Que todo cuanto te rodea
lo han puesto para ti.
No lo mires desde la ventana
y siéntate al festín.
Pelea por lo que quieres
y no desesperes
si algo no anda bien.
Hoy puede ser un gran día
y mañana también.
Hoy puede ser un gran día
duro, duro,
duro con él.
Qué tengais muy buenos días! Y gracias, Xabi, muchas gracias.
De Alvaro Cunqueiro (ya sabéis que una de mis “asignaturas” de este año es la literatura gallega):
No niño novo do vento
hai unha pomba dourada;
quen puidera namorala,
quen puidera namorala,
meu amigo.
Canta o luar e o amencer
en frauta de verde olivo;
quen puidera namorala,
quen puidera namorala,
meu amigo.
Ten aers de frol recente
cousas de recén casada;
quen puidera namorala,
quen puidera namorala,
meu amigo.
Tamén ten sombra de sombra
e andar de primeiro río
quen puidera namorala,
quen puidera namorala,
meu amigo.
Versión cantada por Xoel López.
Y ahora me he quedado enganchada de Deluxe -una de las cosas mejores de bloggear- y de su “Fin de viaje infinito“, o “El amor no es lo que piensas“
Reconozco que no paro de escuchar esa canción de Zenet. Me la sé ya de memoria.
Causas perdidas…ya de niña me decían mis monjitas “deja de hacer de abogado de pleitos pobres”, que era su forma despectiva de decirmelo. Y es que es verdad, tengo debilidad por las causas perdidas así que me enamoro de quien no debo, apuesto por el que seguro que va a perder y dejo tiempo y enregía en cosas que no tienen remedio. No es una forma inteligente de vivir, de eso estoy segura, pero forma parte de mí esencia. Como dice de sí mismo Leiter en su post de hoy -felicidades por tu segundo cumpleaños- somos unos románticos (aunque a mi la desgracia byroniana como la define Bertrand Russel me espanta).
En fin, que me voy por peteneras. Que escuchéis la canción que tiene ritmo y la letra es purita poesía:
Que no me nieguen el último trago
Que no me perdone nadie en la vida
Sobre los paquetes de tabaco se impriman poesías
Se impriman poesías…
Al menos que después no sea tarde
Al menos que después no me arrepienta
Para poder volver a tropezarme con la misma piedra
Con la misma piedra…
Que vuelva a llover sobre mojado
Y en los charquitos salten las ranas
Que siga el corazón desengañado sin darse de baja
Sin darse de baja…
Y jugar a vivir, y jugarse la vida
Y volver a morir por las causas perdidas
Y jugar a vivir, y jugarse la vida
Y volver a morir por las causas perdidas
Que no me pierda el miedo a perderte
Y la verdad no me quite el sueño
Que siempre se tiente a la suerte con el primer beso
Con el primer beso…
Al menos que otra vez lloren de nuevo
Los ojos que no miden la distancia
Que cure lo que no me cura el tiempo
Y el agua salada y el agua salada…
Que las promesas no vayan a misa, y no haya favor por favores
Que los enamorados se rindan sin condiciones
Sin condiciones…
Y jugar a vivir, y jugarse la vida
Y volver a morir por las causas perdidas
Y jugar a vivir, y jugarse la vida
Y volver a morir por las causas perdidas
Y jugar a vivir, y jugarse la vida
Y volver a morir por las causas perdidas
Y jugar a vivir, y jugarse la vida…
Ya sé que estoy pesadita con estas canciones de Zenet. Tendréis que echarle paciencia. Ahora voy a soñar contigo.

Es mi flor favorita -quizás porque florece a destiempo, antes que ninguna-, pero dudo que nadie lo supiera hasta ahora, así que debe de ser una casualidad. Como debe de serlo que me haya encontrado una, blanca además, encima del capó de mi coche al salir de la fiesta del sábado. Por si acaso y en todo caso, muchas gracias a quien la dejó allí depositada. Estaba fresquita y preciosa, tan blanca y sedosa en la noche sobre el negro brillante! Y ahora, ya lo veis, la llevo “empocheciéndose” en el salpicadero. Me alegra la vista, me trae recuerdos agradables. Gracias.
Os dejo con un poema de Lorca escrito en gallego e interpretado por Luar na Lubre.
Anoche -menudo fiestón vaquero, como alguien suba una foto mía con sombrero y pistola lo denuncio y le cierra Sinde la web- me pasaron el cd de Zenet. No lo conocía. Quien me lo dejó, tiene un gusto exquisito y muy amplio en lo que a música se refiere (buen gusto para todo, en realidad). Y me he pasado media noche con él puesto y aún no sé qué canción elegir. Me encantan letras y música. Un pequeño “pero”, a veces su voz no me acaba de convencer.
Os dejo el enlace a Un beso de esos (es una buena recomendación, sobre todo para navegantes del mar de China) y Soñar Contigo. A bailar ya de mañana! Pero suavecito, hoy
Los dos se encontraron en el mismo cuarto,
los dos se encontraron justo en el momento,
fue un beso de esos…que bajan la guardia,
fue un beso de esos…de darse las gracias,
un beso de esos… de esos que valen!
por toda la química de la farmacia.
Los dos intuyeron, sus ojos cerrados,
sus bocas pegadas, cerca su aliento,
fue un beso de esos que cumplen un sueño,
un beso de esos que son el primero.
Un beso de esos que ponen contento,
los dos se creyeron ’singing in the rain’
Tan locos saltaron sobre los charcos,
tan locos bailaron por los bordillos,
tan locos rompieron en mil pedazos
la lista negra de sus enemigos.
Tan locos saltaron la verja de un parque,
a ciegas cruzaron por las avenidas,
tan locos pensaron hacerse piratas
surcar en velero los mares de China.
Fue un beso de esos que premian las ganas,
un beso de esos que luego te marcan,
un beso de esos de bésame mucho,
tan locos quisieron perderse del mundo.
Tan locos rodaron uno sobre el otro,
un beso de esos que valen por todo.
(se repite)
La que asume Pablo Milanés frente a la situación cubana. Incómodo y evidentemente harto de análisis superficiales y voluntarismos.
En cuanto a su música, al margen de las que he puesto ya, Yo no te pido (mi favorita entre las favoritas, ni una palabra de más) y Yolanda (aquí con Silvio, tremenda canción de amor); están Para Vivir o El breve espacio en que no estás.
Qué decir del poema de Nicolás Guillén De qué callada manera? maravilloso y muy primaveral
Cuánta compañía me hacen sus canciones!
A mano amada,
cuando la noche impone su costumbre de insomnio
y convierte
cada minuto en el aniversario
de todos los sucesos de una vida;
allí,
en la esquina más negra del desamparo, donde
el nunca y el ayer trazan su cruz de sombras,
los recuerdos me asaltan.
Unos empuñan tu mirada verde,
otros
apoyan en mi espalda
el alma blanca de un lejano sueño,
y con voz inaudible,
con implacables labios silenciosos,
¡el olvido o la vida!,
me reclaman.
Reconozco los rostros.
No hurto el cuerpo.
Cierro los ojos para ver
y siento
que me apuñalan fría,
justamente,
con ese hierro viejo:
la memoria.
Y diréis que tengo adicción a Ángel González, y tendréis razón…
Ese es el título del libro que acabo de cerrar, escrito por Mercé Rodoreda. Y qué bien entiendo ahora a Pau y que le costará deshacerse de él. Yo también lo he dejado a un al lado de la (enorme) pila de libros de la mesilla, como con pena de llevarlo a la estantería. Lo he leído con deleite, embebida, absorta en la larga noche de insomnio.
Como siempre, no comento mucho pero os dejo un parrafito para que os hagáis una mínima idea. Yo, desde luego, y sin duda, os recomendaría leerlo.
Al cruzar el vestíbulo oyeron el silbido del viento que se colaba por debajo de la puerta. En la sala, se sentaron en el sofá, un poco arrinconadas. El laurel golpeba la pared. “Parece que quiera entrar”, dijo la nodriza mientras secaba los ojos de Sofía, que lloraba a lágrima viva.
Por cierto, me he propuesto ponerme desde el principio del blog e ir actualizando todas las páginas de catálogo. A ver si es cierto…porque ya no encuentro lo que busco fácilmente.
(Felicidades a Paco, aunque ya sea en tiempo de descuento o casi. Besiños)
Siempre he dicho- bueno, desde mi época de guitarra eléctrica- que son las mejores, las baladas de los grupos de heavy metal. Para muestra unos botones:
Still loving you de Scorpions
Don´t cry de Guns and Roses
It´s my life de Bon Jovi (más suavecito)
Buen fin de semana.
Hace ya tiempo que puse un hermosísimo poema del cubano Jorge Bousoño titulado El amor en los tiempos del cólera ( qué difícil jugar al tiempo después de conocerte/…/ qué difícil cautivar esperas) y el propio autor nos dejó este poema que reproduzco a continuación como inestimable regalo:
TRAZOS EN LOS COPOS DE DICIEMBRE QUE DUERMEN SOBRE UN BANCO DEL PARQUE
“A los parques tampoco les gusta
que le disparen”
[John Lennon]
El tiempo sigue sentado
en el banco del parque, aun
y enciende la guirnalda de farolas
el amor se desmorona
(hay demasiada humedad
en los ojos de la esperanza)
la muerte sigue siendo esa promesa
imprescindible
que hemos de cumplir tarde o temprano
¿dónde está ese chico que fui?
en él yo creo
con todos sus riesgos, y pruebas
siempre
ha de quedar alguna estrella vacante
después de los sueños
un álbum
arañas que custodian
una caja de zapatos con recortes del pasado
un prado
flores silvestres que se disputen nuestros vellos
en el ruedo cuerpo sobre cuerpo
(hay momentos que las aguas no logran borrar
por más que mantenga la cabeza
debajo del grifo)
ahora comienzo a desempolvar los recuerdos
tal vez a despedirme de todos
no sé
al descorchar la champaña
algo dejó de latir
muy en lo profundo.
© Jorge Bousoño (31.12.2007)
Pasad y leed lo que tiene que decirnos con su prosa maravillosa y con su poesía intensa.
Ha muerto Miguel Delibes. Un prosista impresionante, como demostró en muchas de sus obras, que adoré desde que me las pusieron como tarea en el cole.
Sin embargo, para mi será siempre el escritor de Señora de rojo sobre fondo gris, una de las más bellas historias de amor que se puedan escribir. Tanto es así que es la que abrió en su día mi catálogo del blog.
Su sola presencia aligeraba la incertidumbre de vivir.
¿Puede haber más poesía, más amor y más contenido en ocho palabras?
Ha muerto Miguel Delibes. Mi eterna admiración para él.
Actualización:
El Delibes dibujante. Escribe magníficamente Rubén Santamarta en la Voz de Galicia.
Miguel Delibes, un periodista. Escribe Toni Piqué en Paper Papers.
Para saber más de Delibes, toca leer a Paco Sánchez para la revista de la Universidad de Navarra y, sobre todo, en Vagón-bar, donde reproduce una entrada de hace tiempo ya.
El amor está en lo que tendemos
(puentes, palabras ).
El amor está en todo lo que izamos
(risas, banderas).
Y en lo que combatimos
(noche, vacío)
por verdadero amor.
El amor está en cuanto levantamos
(torres, promesas).
En cuanto recogemos y sembramos
(hijos, futuro).
Y en las ruinas de lo que abatimos
(desposesión, mentira)
por verdadero amor.
José Ángel Valente
Sabe si alguna vez tus labios rojos
quema invisible atmósfera abrasada,
que el alma que hablar puede con los ojos
también puede besar con la mirada.
Gustavo Adolfo Bécquer
Como se houvesse uma tempestade
escurecendo os teus cabelos,
ou, se preferes, minha boca nos teus olhos
carregada de flor e dos teus dedos;
como se houvesse uma criança cega
aos tropeções dentro de ti,
eu falei em neve – e tu calavas
a voz onde contigo me perdi.
Como se a noite se viesse e te levasse,
eu era só fome o que sentia;
Digo-te adeus, como se não voltasse
ao país onde teu corpo principia.
Como se houvesse nuvens sobre nuvens
e sobre as nuvens mar perfeito,
ou, se preferes, a tua boca clara
singrando largamente no meu peito.< /blockquote>
Eugénio de Andrade
Cuando uno se enamora las cuadrillas
del tiempo hacen escala en el olvido
la desdicha se llena de milagros
el miedo se convierte en osadía
y la muerte no sale de su cueva
enamorarse es un presagio gratis
una ventana abierta al árbol nuevo
una proeza de los sentimientos
una bonanza casi insoportable
y un ejercicio contra el infortunio
por el contrario desenamorarse
es ver el cuerpo como es y no
como la otra mirada lo inventaba
es regresar más pobre al viejo enigma
y dar con la tristeza en el espejo
Mario Benedetti
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