|
|
Me gustaría ser capaz de escribir las palabras más bellas para ti y justo ahora que las necesito, no me salen.
Me vienen a la cabeza imágenes que no puedo describir con mi torpeza para expresarme: te veo en la playa pequeña, a mi lado, charlando apoyado en un codo, sonriendo, casi un niño. Con tu pelo rizado y moreno. Te veo con un coreano -hace mil años cuando eran moda- de pie frente a mi, sonriendo, mientras mi estómago se llenaba de mariposas. Te veo hace unos meses bailando conmigo en medio de la calle.
Te veo, te oigo, oigo tu risa, tu preciosa voz. Te echo de menos, pero encuentro gusto en que sea así, quizás porque adoro reencontrarte cada vez, quizás porque sé que no te has ido, que siempre estás para mi, que siempre estoy para ti.
Y podría dedicarte un poema de Benedetti, pero ya lo he hecho, o uno de Salinas, pero también ¿Por qué no?Así que cierro los ojos y pongo todo el cariño del mundo en mi corazón y siento alegría:
Qué alegría, vivir
sintiéndose vivido.
Rendirse
a la gran certidumbre, oscuramente,
de que otro ser, fuera de mí, muy lejos,
me está viviendo.
Pedro Salinas
Y pongo nuestra canción y bailo.
Feliz cumpleaños, cariño. Sólo deseo volver a decirlo sonriendo cada año.

Te he echado de menos hoy, Los Secretos (uno de esos gustos que compartimos).

Dejo el enlace a la preciosa columna de hoy en La Voz de Galicia de Xosé Carlos Caneiro, que es como si la hubieran escrito para ti, que siempre pusiste por delante el quien del qué.
Veréis que ahí a la derecha estamos poniendo banderolas o chapas con el logo de Dididai que enlazan a su web. Estamos aún de pruebas así que no sé si las veréis en naranja o en blanco. En cualquier caso, ya las tiene Sombras de Encelado y nos las ha pedido Leiter Blues y Quién dijo miedo?
Si alguno más de vosotros quiere poner el distintivo en su web, estaremos encantados de que lo haga siempre que nos lo solicite ya que, en cualquier caso, queremos saber cómo se está utilizando nuestro distintivo.
Agradeceremos la publicidad que queráis darnos. Muchas gracias por colaborar con nosotros, queridos bloggeros :))
Me asomo como siempre, a diario, al reposo del Remanso de Jirafas esperando la caricia de Pau, ese pedacito de afecto profundo, de comprensión de saberse de la misma especie y no por familia, ni siquiera por la amistad “de siempre” en el tiempo (aunque ya son años), sino sólo, y nada menos, por sensibilidad, por valores, por la poesía, por lo que, debajo de muchas capas, se oculta en nuestra alma.
Me encuentro con Gioconda Belli, que me encanta, aunque no la haya leído de forma sistemática. Regreso esta mañana dispuesta a dejar comentarios -perdona Pau, el otro día pasé tan deprisa- que no significan nada, apenas que he pasado por aquí a remover el aire y envolverte en él, como un pequeño torbellino que da vida, como haces tú conmigo.
Encuentro dentro de los comentarios, uno de M, que es un poema completo de Gioconda Belli titulado “Reglas del juego para hombres que quieren amar a mujeres” . Desde el punto de vista puramente estético, me quedo con los primeros versos. Como manifiesto, como “carta a los reyes”, no le cambio ni una coma, realmente ese sería mi sueño. Creo que esto, copiado de otra, es lo más personal que he escrito en este blog.
I
El hombre que me ame
deberá saber descorrer las cortinas de la piel,
encontrar la profundidad de mis ojos
y conocer la que anida en mí,
la golondrina
transparente de la ternura.
II
El hombre que me ame
no querrá poseerme como una mercancía,
ni exhibirme como un trofeo de caza,
sabrá estar a mi lado
con el mismo amor
con que yo estaré al lado suyo.
III
El amor del hombre que me ame
será fuerte como los árboles de ceibo,
protector y seguro como ellos,
limpio como una mañana de diciembre.
IV
El hombre que me ame
no dudará de mi sonrisa
ni temerá la abundancia de mi pelo
respetará la tristeza, el silencio
y con caricias tocará mi vientre como guitarra
para que brote música y alegría
desde el fondo de mi cuerpo.
V
El hombre que me ame
podrá encontrar en mí
la hamaca para descansar
el pesado fardo de sus preocupaciones
la amiga con quien compartir sus íntimos secretos,
el lago donde flotar
sin miedo de que el ancla del compromiso
le impida volar cuando se le ocurra ser pájaro.
VI
El hombre que me ame
hará poesía con su vida,
construyendo cada día
con la mirada puesta en el futuro.
VII
Por sobre todas las cosas,
el hombre que me ame
deberá amar al pueblo
no como una abstracta palabra
sacada de la manga,
sino como algo real, concreto,
ante quien rendir homenaje con acciones
y dar la vida si necesario.
VIII
El hombre que me ame
reconocerá mi rostro en la trinchera
rodilla en tierra me amará
mientras los dos disparamos juntos
contra el enemigo.
IX
El amor de mi hombre
no conocerá el miedo a la entrega,
ni temerá descubrirse ante la magia del
enamoramiento
en una plaza pública llena de multitudes
Podra gritar —te quiero—
o hacer rótulos en lo alto de los edificios
proclamando su derecho a sentir
el más hermoso y humano de los sentimientos.
X
El amor de mi hombre
no le huirá a las cocinas
ni a los pañales del hijo,
será como un viento fresco
llevándose entre nubes de sueño y de pasado
las debilidades que, por siglos, nos mantuvieron
separados
como seres de distinta estatura
XI
El amor de mi hombre
no querrá rotularme o etiquetarme,
me dará aire, espacio,
alimento para crecer y ser mejor,
como una Revolución
que hace de cada día
el comienzo de una nueva victoria.
Dicen -o digo- que las cosas hay que soñarlas primero, hay que quererelas mucho, para que se cumplan. Pues eso.
No conocer el miedo a la entrega…con qué tranquilidad se debe de transitar por un amor así…Ando con la ternura puesta esta mañana, ya se ve. Estaré enamorada? No me hagáis mucho caso.
PD.- Me alegro de que Leiter haya salido bien de su segundo asalto.
Como dije hace tiempo:
Para quien lo sabe amar, el mundo se quita su careta de
infinito. Se hace tan pequeño como una canción, como un
beso de lo eterno.
Tagore
Hoy es un día de alegría, de gracias, de futuro, de emociones, de cariño.
Mis canciones de viernes.
Me va la vida en ello, de Silvio Rodríguez…Por haber creído que amar era el verbo más bello.
No esperes de Serrat…No esperes a que se acaben para desear las cosas más que nunca.
La vida depende tanto de cómo queramos vivirla…
De Gian Lorenzo Bernini lo admiraba todo desde siempre: la fantástica columnata de la Plaza de San Pedro con esa armonía clásica y esa capacidad arquitectónica de dar sensación de acogida, sus barroquismos en el Baldaquino de la basílica de San Pedro o la hermosísima cátedra, pero nunca había tenido ocasión de ver las obras cumbre de su escultura en la Galería Borghese.
Siempre que he ido a Roma he repetido el mismo recorrido o similar -lo que no es un gran esfuerzo cuando se trata del Panteón o de la Capilla Sixtina- con ligeras variaciones. Vila Borghese y su Galería son mis novedades de este año.
Sólo soy una aficionada al arte que ha dejado de “practicar” durante un tiempo -al menos en parte-, pero si mis emociones hacia Bernini os dicen algo, ahí van.
Entré en la sala donde está el David en el centro y al verlo se me puso la piel de gallina, un nudo en la garganta y se me llenaron los ojos de lágrimas ante la emoción de tanta belleza. Unos minutos después ya fui capaz de ver el gesto expresivo, la mano que aprieta la piedra como si estuviera viva, la tensión muscular en el mármol. Después.
Pero donde ya no pude vencer mis emociones, donde quedé boquiabierta, con el corazón latiendome muy fuerte al recibir la pasión, la violencia, de la escultura, fue ante el Apolo y Dafne. Así, como la foto que os he puesto en la página, es como Bernini colocó su obra. Apenas se ve más que a Apolo que persigue a la ninfa, seducido por su belleza, con ese pie en alto, suspendido en el aire, leve, como si no fuese mármol. La ninfa, que no quiere ser atrapada, comienza a convertirse en un árbol de laurel. Qué belleza las hojas que surgen entre Apolo y ella, qué etéreas! Es sin duda una maravilla ver surgir de un pedazo de mármol este delicado trabajo.
El resto de sus obras, qué decir, me encantaron todas. Esa enorme Verdad inacabada, magnífica, o el Rapto de Proserpina…
Me sentí humilde ante la grandeza del Arte “de verdad” y me sentí confortada, feliz, por la tremenda belleza que un hombre solo, apenas con sus manos y toscas herramientas, es capaz de crear. Admiración, enorme, con mayúsculas, ante semejante muestra de sensibilidad.
Y, sobre todo, qué manera de disfrutar!
Reconozco que Caravaggio, Correggio, Tiziano, Veronés, Canaletto (Leiter me acordé de ti en ese momento, ¿por qué?) y hasta Canova requerirán otra visita a Galería Borghese, porque yo ya sólo estaba para Bernini.
 Gracias Blopsmen por la imagen
Después de la vista de Pablo en abril hemos conseguido avanzar en una par de direcciones muy claras. Ha hecho un gran trabajo en muy poco tiempo!
Por una parte, estamos cerrando el acuerdo con el CPCenter, que es genial para las niñas con parálisis cerebral. me hace mucha ilusión pensar que Lata, Nimi y Roji van a tener algo de atención especializada después de tantos años tiradas en una habitación. además, el satélite que se montaría en el orfanato de Bal Mandir podría prestar servicio a otros niños que pudieran necesitarlo en la zona.
Por otra, Pablo visitó el SERC, un centro que nos permitirá escolarizar a los niños que no lo estaban por tener algún tipo de discapacidad que no les permitía asistir a otros centros. de momento asisten Madhusadan, Sujata y Ram, pero el acuerdo podría abarcar más niños.
Para esto tenemos fondos. Ya sabéis que somos pequeñitos así que vamos captando fondos según vamos teniendo un lugar eficiente donde utilizarlos. Ahora, para vertebrar un poco todo esto y darle supervisión y coherencia necesitamos enviar a un profe de educación especial y tenemos el candidato y casi casi los fondos. Cada semana tenemos nuevas altas y falta poco.
Sólo estamos teniendo un inconveniente con el objetivo de que el 100% de lo que aportais llegue allí y son, como no, los bancos. Los nuestros no nos cobran aquí pero los nepaleses les cobran comisión con lo que si enviamos 24.000 rupias, les llegan algo menos de 23.000. Intentaremos solucionarlo pero no parece sencillo. Por lo demás, aprovecho para dar las gracias a todos los que con vuestro trabajo hacéis que no tengamos otros gastos: mis socios de Olivo, Raúl y Jose, que se ocupan de todos los procesos administrativos, Miguel y Xurxo, los diseñadores que están en ello, Marcos, que nos regala dominios y hosting, Yoli que nos ayuda a minimizar gastos bancarios….y todos los que aportais tiempo y trabajo al proyecto.

He escrito muy poco esta temporadita y mis post son además de esos “rápidos”, de esos que se escriben brevemente, que me sirven para archivar cosas que me divierten o me gustan.
Quizás se deba a la intensidad de mi vida “real”, tanto emocional, como profesional, como de “diversos y varios”. Tendré que hablaros de los cuatro últimos libros que he leído -no se me olvidará-, de mi próximo viaje, que merece post aparte, de las cosillas interesantes que he encontrado en la red, de mi curso de masajes de pies con el que bombradeo a los que están cerca, de los avances en Dididai, de las últimas poesías, del ataque de Israel a los cooperantes, del panorama económico, de un nuevo blog que queremos abrir, de la música que he incorporado…de la vida y del amor también (se me va la cabeza a “La quiero a morir“, en fin, dispersa y romántica ???? que es una).
Así que probablemente os iré contando post tras post todo esto. Tened paciencia. Y gracias por estar ahí (he mirado las estadísticas acumuladas y habéis visto más de 100.000 páginas. Estáis locos, romanos).
Por último, mi deseo de prontísima recuperación para el querido Leiter. Estoy segura de que lo peor ya ha quedado atrás.
 Gracias a Iacubs por cederme una de sus magníficas fotografías
A veces pasó el momento, y pasó.
Nos queda esa intranquilidad de las palabras enjauladas dentro pugnando por salir.
Pero ya no es tiempo.
Ahora hay que aprender a vivir con ellas dentro.
Quizás el tiempo nos dé ocasión o, lo más probable, nos alegremos de habernos quedado en silencio.
Quizás nos hayan entendido sin palabras, con los gestos, las manos que se acercan o la mirada.
Eso sí, jamás dejes dentro nada intemporal, nada hermoso, como una flor se pudriría y sería una lástima.
Sabiduría es saber cuando ya hay que callar o ser hasta inoportuno y decir.
Sabiduría o coraje, quién sabe.
Mi cuerpo se ha impuesto. Lo hace de vez en cuando. Da un golpe de estado y me avisa de que debo tratarlo con más dulzura.
Duermo bien pero demasiado poco, como sano pero sin calma, hago ejercicio pero sin rutina y, sobre todo, voy con mil cosas en la cabeza corriendo de un lado para otro.
Y cada cierto tiempo paso una noche con fiebre, sudando la extenuación, algún nodulillo que tengo por ahí me recuerda que está, que no me pase, y el hipertiroidismo me da caña en forma de palpitaciones. Me levanto agotada pero como nueva, como si mi cuerpo se hubiera reiniciado y limpiado todos los ficheros temporales y las cookies. Pero ayer no, tuve que quedarme en la cama. Se ve que hace falta instalar una actualización, así que esta vez, firme propósito de enmienda: esta vez voy a disciplinarme ( ;) ).
Eso sí, hoy me he levantado como una mañana después de la lluvia.
Tengo marcado en el pecho
todos los días que el tiempo
no me dejó estar aquí.
Tengo una fe que madura
que va conmigo y me cura
desde que te conocí.
Tengo una huella perdida
entre tu sombra y la mía
que no me deja mentir.
Soy una moneda en la fuente,
tú mi deseo pendiente,
mis ganas de revivir.
Tengo una mañana constante
y una acuarela esperando
verte pintado de azul.
Tengo tu amor y tu suerte,
y un caminito empinado.
Tengo el mar del otro lado,
tú eres mi norte y mi sur.
Hoy voy a verte de nuevo,
voy a envolverme en tu ropa.
Susúrrame en tu silencio
cuando me veas llegar.
Hoy voy a verte de nuevo,
voy a alegrar tu tristeza.
Vamos a hacer una fiesta
pa’ que este amor crezca más.
Tengo una frase colgada
entre mi boca y mi almohada
que me desnuda ante ti.
Tengo una playa y un pueblo
que me acompañan de noche
cuando no estás junto a mi.
Tengo una mañana constante
y una acuarela esperando
verte pintado de azul.
Tengo tu amor y tu suerte
y un caminito empinado.
Tengo el mar del otro lado,
tú eres mi norte y mi sur.
Hoy de Gloria Estefan. Para ti, para mi. Gracias por tanto cariño. Tengo una fe que madura, que va conmigo y me cura desde que te conocí.
Aunque ya sabéis que le doy a lo del facebook ,a linkedin, a flickr, a un par de blogs,leo los vuestros, y tengo media docena de cuentas de correo de todo tipo (menos mal que existen los readers porque si no sería la locura), etc. nunca dejo de hacer nada en el mundo real para atender al virtual. Los que tengan hijos o mascotas – o ambas cosas- me entenderán a la primera.
Os quiero mucho, me acompañais a diario (los que comentan animan más) y soy feliz de encontraros, especialmente aquí, en este blog que es mi favorito después de casi cinco años de escribir poco menos que a diario. Aprovecho para agradeceros a muchos que sé que estáis ahí, aunque no escribais, la constancia de venir de visita. Sois bienvenidos siempre.
Pero el mundo real se está volviendo absorbente y esta temporada promete serlo más que de costumbre así que ya he renunciado a facebook o similares excepto para lo que supone responder o atender a Dididai, creo que poco le voy a poder dedicar a flickr -que además me tiene un pelín cansadilla- y espero tener ratillos para subir entradas breves a este blog.
Ya sabía yo que tantos propósitos de año nuevo iban a tener consecuencias…pero eso de que los sueños estén cada vez más cerquita no está nada mal tampoco.
Pues eso, mis disculpas si me veis poquito. Llamadme, escribidme -por favor-, bajad a tomar una cañita conmigo a ver atardecer en la playa, que este solete lo merece, o salid conmigo a correr, a pasear (os cambio sin dudar por el ipod con curso de inglés), bailar o nadar, también podéis venir a comer, cenar o a desayunar café con tostadas, etc. Me encanta teneros en casa. Yo voy a usar el truco de las semanas de más estrés: comportarme como si nada fuese urgente. Como dice mi socio: una cosa detrás de otra.
Go slowly de Radiohead.
Sí, ya sé que acabo de contribuir a montar una ONG, Dididai, y que he liado en ella a todos los que he podido. No, no me desdigo de las cuestiones más personales que me llevaron a hacerlo. Pero no creo en la forma de trabajo habitual, lo siento. ¿Eso hace que el avance de Dididai deba ser más lento? Seguramente sí. Buscar nuevos caminos es lo que tiene.
En primer lugar, no creo en la solidaridad “impuesta”. Es decir, aquello de “voy ahí y te lo doy todo hecho y como no tienes nada pues lo aceptas como te lo doy”. Hay que ayudar a quien quiere ayudarse a sí mismo y además adaptándose a la manera en que se puede mejor recibir esa ayuda. Yunus lo entendió muy bien. Y hay que entender su forma de vivir, de pensar, su entorno, la corrupción, etc.
En segundo lugar, me preocupa la falta de continuidad que tenemos todos, lo superficial de nuestras acciones. De ahí que Dididai nazca con un objetivo pequeño y concreto, no debemos aspirar a más si no tenemos otra continuidad allí, sobre el terreno. Y esa, según voy viendo, apenas la tienen más que los misioneros y similares.
En tercer lugar, me pone de nervios todo ese rollo de las vaciones solidarias y demás amateurismos de fin de semana. Y me incluyo en el lote. ¿Sabes hacer algo práctico? porque para sacarte la foto con el negrito de turno mejor das tu dinero y que alguien le ponga vacunas a toda la región…(perdón, perdón, sé que es duro, pero no sé mentir).
Ya no voy a decir nada del montón de dinero gastado en memeces de la mayoría de ONG, eso lo doy por superado.
En cuarto lugar, quiero dar las gracias a todos los que se preocupan por estos temas y aportan su granito de arena. Esa mentalidad es la necesaria para cambiar el mundo.
No, no soy una cínica,pero tampoco políticamente correcta.
Tan acostumbrados a trabajar nuestra mente, siguiendo esas tendencias tan actuales -muy sanas, moderadamente lo hago también- que nos llevan a la meditación, la comprensión de las emociones, etc, nos olvidamos de darle prioridad a nuestro pobre cuerpo.
Pensamos que la comunicación sólo lleva una dirección: nuestra mente dominante dicta lo que queremos, lo que hay que hacer y nuestro cuerpo, si está sano, ¡qué obedezca! ¡Debe ser flexible los viernes de siete a nueve!
De siempre he pensado que la comunicación es bidireccional o, más bien, que somos un todo confuso. Y si tuviera que elegir una comunicación que sienta como propia sería la contraria.
Pero a veces, influida por mi entorno, mi mente saca el látigo y ordena y manda.
¡Cómo se arrastró mi pobre cuerpo esta semana suplicando clemencia! La mente se empeñó en estar bien, en caminar rápido en tener una sonrisa permanente…mientras mi cuerpo, dolorido y enfadado, protestaba desde el estómago (el centro de todo) y desde la piel. Tensionado por la mente que lo obligaba a no estar mal. ¡Qué absurdo!
Por fin volví a la cordura y lo escuché. Y durmió muchas horas, y se desperezó lentamente, y la piel volvió a sentir, y todo volvió a sus sitio.
La mente, cabezota, aún quiere mandar, pero no la dejo. La acaricio despacito, le digo que descanse. Mi inteligencia profunda está en mi cuerpo. Lo escucho. Hago el vago, me rodeo de olores suaves, escucho el agua caer antes del temporal que dicen que se avecina y camino descalza.
Ahora voy a salir afuera a mojarme con esa lluvia impenitente como si fuera rocío de la mañana.
|
|