Antes de nada dar la enhorabuena a Nacho de la Fuente y su Huella Digital que ha ganado los Bob´s que deben de ser como los Oscar en blog.
Conocí a Nacho por trabajo hace tiempo y guardo un par de anécdotas relacionadas con él. Pasamos juntos una huelga de imprentas estando en el cierre de un periódico… y eso no se olvida.
Siempre me pareció buen profesional y buena gente. Me alegro del premio. Su blog, que visito a menudo, está muy bien hecho.
Pero esto iba de otra cosa, de que hace unos meses andaba yo triste porque el que más y el que menos parece que dejaba de escribir o casi. Y me daba penita sacar de mis “Favoritos” a tantos amigos pero, por otra parte, es como dejar el cartel en un bar cerrado, y te va dando tristeza ver las cartas sin abrir que dejan por debajo de la puerta.
La realidad, alegre esta vez, ha venido a solucionarlo. ¡Casi todos han vuelto!.
Me alegré de los regresos: del de Fotomiradas que fue el primero en volver, del de Chocoadicta con su nuevo diseño y su mejor accesibilidad, y ahora del de Luis García y su ¿Quién dijo miedo?, de Criticus y su Hablando de… (miedo el que dan estos dos), de las apariciones esporádicas de Verme en Sombras de Encelado (sigues siendo el que te haces más de rogar).
Y de la incorporación, hace ya unos meses, de Dr. Kaban, fresco fresco, y de El Color del Cristal, donde Jesús nos ayuda a analizar la actualidad.
Sigue Perdido, aunque se dosifica mucho, pero le esperamos los jueves. Y siempre fiel, Peter en Letras Enredadas y La Navaja con sus enfoques diferentes, innovadores. Ahí continúan también Capi y su Caminado por la Vida, siempre con el optimismo y la valentía por delante, y más de vez en cuando K, que nos deja esas preciosas poesías en Mi Tiempo Libro. K te echo de menos.
Me gusta leeros. Por favor, seguid ahí, contándonos cosas.
(No pongo los enlaces porque los tenéis a la izquierda y es diez minutos cada uno con esta conexión, si mi querido administrador me lee y quiere hacerlo… Hoy ha hecho una cosa preciosa: me ha puesto un programa antispam y se llama… ¡Akismet! No me digáis que no es un nombre bonito. Suena a muñeco-robot japonés. Me encanta. A ver qué puedo bautizar con ese nombre).