|
|
Si, ya imagino que os parezco un tanto monotemática y aburrida.
Estoy aun demasiado metida dentro de mi misma para escribir sobre todo lo vivido y sobre como lo estoy asimilando.
Tampoco tengo el cuerpo para escribir sobre frivolidades turísticas. Ya habrá tiempo para eso.
Solo me queda hablaros de ellos, de los niños, los verdaderos protagonistas de nuestro trabajo en Dididai. Ahora que los he conocido, ya jamás podré olvidarlos y mi compromiso con ellos solo puede romperlo una auténtica desgracia.
Podría extenderme hablando de unos y otros y estoy segura de que sentiríais la misma ternura que yo. Desde aquí me llega su calor.
Pero hoy me gustaría transmitiros sobre todo lo que significa nuestro proyecto y lo que queremos que llegue a representar: es una isla de color y alegría.
Ahora imaginaos que sois una niña de siete años con parálisis cerebral. Intentadlo, por favor.
Te pasas años, meses, tumbada mirando al techo, con unas breves interrupciones para recibir alimento (arroz y lentejas,puré de lentejas, lentejas y arroz) y algo, poco, de aseo personal. Asi un día tras otro. En una habitación con veinte personas mas. No puedes separar las moscas.
Y, de repente, tu vida cambia. Una chica maravillosa y alegre que se llama Sara te lleva a una habitación nueva donde un Profe muy simpático llamado Michele da saltos raros, pone canciones, enseña la imagen de una niña como tú. No entiendes nada quizás, pero te gusta tanto la música! Y también te gusta que te cojan en brazos, y que cuando lloras te cambien y, de vez en cuando, te dan sabores nuevos a probar. Indu pela las granadas para ti y hace zumo para que pruebes nuevos alimentos y para que comas un poquito mejor. Cuánto ha cambiado el mundo! Como te gusta comer sentada! Y esto es asi siete horas al día, seis días a la semana. Porque si no esta Michele, Pradip también te enseña fotos o te ayuda a pintar. Y Ashmita o Marlies te dan suaves masajes y te estiran las piernas y la espalda.
Y ahora, Kalpana, que te quiere tanto, esta ayudando a conseguir una habitación nueva, muy luminosa, sólo para vosotras. Y lo mejor es que os darán la cena sentaditas y habrá música también los fines de semana y las vacaciones. Y habrá dos didis con vosotras.
Y la vida, esa que ves sin aguantar bien tu cabecita, quizás siga mejorando y cambiando. Hasta puede que te lleven al médico y se te acabe pasando ese dolor que te hace llorar ahora.
Para muchas personas que pueden moverse y lo tienen todo, esto son cosas pequeñas, casi sin importancia.
No las valoran.
Son cambios tan chiquitos…
Para mi, Dididai es ya solo esto. Nada menos.
(si quieres asociarte, porque lo ves como nosotros, rellena tu formulario en Dididai. Solo son 5 euros al mes)
Ya sabéis que este blog me sirve de recordatorio, así que voy a dejar aquí una minilista de lo que necesito hacer ya mismo para ir preparando mi viaje a Katmandú:
- Vacunas: ya me he puesto polio y hepatítis (1). Mañana empiezo fiebre tifoidea. Tengo que pedir cita para tétanos y difteria. Falta recordatorio de hepatitis y cólera (ya tengo cita).
- Comprobar tajeta sanitaria internacional.
- Seguro médico.
- Buscar el pasaporte (dónde lo habré metido?!) o hacer uno nuevo.
- Preparar visita con los que ya han estado antes en el el orfanato: Protocolo.
- Preparar con Xx agenda de ONG allí.
- Contactos aquí con médicos.
- Intentar buscar transporte barato para donaciones. Si lo encuentro, organizo campaña de recogida de material.
- Prácticas de inglés.
Bueno, si a alguien se le ocurre o tiene contactos para hacer un trasnporte barato, que lo diga, por favor. Sé que hay gente interesada en donar cosas y aunque intentaré llevar muy poca cosa, poco me cabe en la maleta.
Si alguien quiere donar dinero, que me escriba. En nuestro presupuesto de Dididai tenemos cubiertas las escolarizaciones y los gastos comprometidos pero una vez que estoy allí intentaré hacer algunas cosillas de intendencia (pablo la última vez les repuso los cristales rotos, por ejemplo).
Iré concretando propuestas, de todas maneras.
Muchos me habéis preguntado cómo va este tema. Intentaré resumirlo.
Por una parte, acabamos de depositar toda la documentación en el Registro, hoy lunes daremos el alta en Hacienda y de ahí ya podremos abrir una cuenta bancaria. En cuanto a trámites, esto es todo. Toca esperar las noticias del Ministerio del Interior (donde me atendieron amablemente dos señoras, una de Ferrol, por cierto).
En cuanto al proyecto, allí está Pradip desde hace dos meses, yendo a diario. Pablo, en principio, iría en Semana Santa un par de semanas para poner cosas en marcha y está buscando un profesor de educación especial para que vaya y forme a otros allí. Es difícil avanzar rápido y seguro en la distancia y ya sabéis que nuestros objetivos contemplan la mayor eficiencia en el uso de los fondos y que se utilicen en un beneficio real y directo para los niños de Bal Mandir, especialmente los que tienen más problemas, los que no tienen posibilidad de ser escolarizados, etc. Ya le he dicho que si cree que puedo ser útil, que me diga en qué y yo me apunto a ir. Aunque reconozco que me impresiona solo pensarlo (más que un temporal en el Canal de la Mancha).
¿Que cómo podéis colaborar? El banco se ha comprometido a no cobrarnos por los recibos ni las transferencias -por lo que estamos muy agradecidos- así que nuestro plan de “5 euros al mes” va adelante. Sólo queremos eso de cada uno de vosotros. Si queréis aportar más apuntad a vuestra pareja, avuestro hijo, avuestra madre…cuantos más seamos más fuerza tendremos. Las empresas pueden aportar de otra manera. También vosotros, si queréis hacer alguna aportación especial no la vamos a rechazar, pero nuestro objetivo es que nadie se quede fuera por la cuota.
Si queréis colaborar podéis dejarme vuestro nombre completo, dirección, número de DNI, cuenta bancaria de cargo y cantidad a aportar mensualmente. O mejor aún, un comentario en este blog, un mail en el formulario de contacto. En todo caso, intentaré enviaros un correo personalizado con la presentación de Dididai que estamos elaborando. Pero como todo esto es un poco frío y nos apetece conoceros, lo que quizás os pidamos es que el próximo sábado 13 de febrero los que podáis os toméis un café con nosotros a la hora de la merienda. Pensad en un sitio donde podamos vernos todos. Interesados somos de momento unos 80 pero no creo que puedan ir más de la mitad, ¿qué decís? Por cierto, al café os invito yo misma pero Dididai no paga nada de nada, objetivo 100% para el orfanato.
De momento quiero agradecer la aportación de todos los que han puesto ya un montón de trabajo por delante: Miguel que se ha ofrecido a diseñar la web de Dididai además de diseñar el tarjetón de navidad de nuestra empresa y que ha servido para que podamos hacer una aportación inicial; a Marcos que se encargue de la programación además de regalarnos el dominio, el hosting y las cuentas de correo que ya tenemos; a Jose que se ocupe de los trámites fiscales; a Yoli la negociación bancaria; a Raúl el estar en todo, coordinarlo todo (contenidos de la web, hacer cajas de bombones, elegir textos y fotos…) y, en general, a todos los que nos estais apoyando con vuestra experiencia y vuestros consejos.
¡Empezamos a andar!
Pd.- Quiero a provechar el post de hoy para felicitar a Pablo en su cumpleaños (sí, ya empiezo a hacer la pelota al presidente, es por ver si me asciende).
Someday I’ll wish upon a star
Wake up where the clouds are far behind me
Where trouble melts like lemon drops
High above the chimney tops thats where you’ll find me
Kisses
PD2.- Felicidades también a Martín (pensar que te felicité los trece años desde este blog y ahora me sacas medio cuerpo…)
 Gracias a Blopsmen por sus fotos
Así se llama la ong (asociación) que estamos constituyendo.
Hoy la entrevista a Pablo en La Voz de Galicia explica perfectamente el porqué de Dididai.
Los que visitais este blog o nos conocéis personalmente ya sabéis mejor que nadie cómo ha sido la experiencia de Bal Mandir (Bal Mandir 1; Bal Mandir 2; Bal Mandir 3; Bal Mandir, muy personal; Bal Mandir,una visión desde Katmandú; Bal Mandir, se abre una puerta).
Y no, no nos habíamos olvidado o lo habíamos dejado pasar. Hemos estado trabajando, Pablo principalmente, y estamos preparados para empezar. De momento será algo pequeño: un educador, un fisioterapeuta. Pero sabemos que algo está empezando y no queremos que quede ahí. Ya iremos viendo a dónde se puede llegar.
De momento, los que estéis interesados en asociaros, podéis dejarme nota en este blog o bien escribir a la dirección info@dididai.org.
A partir de ahora os iré contando nuestras vicisitudes y nuestros planes.
Quiero aprovechar este pequeño espacio para dar las gracias a todos los que ya están poniendo tiempo y esfuerzo en Dididai, que son muchos. Os estamos profundamente agradecidos.
Os dejo con Milagre, de Madredeus, porque eso es lo que a veces hace falta, milagros, pero para que se produzcan no hay que dejar de esperarlos. Ayer mentalmente escuchaba esta hermosa melodía subida a la Ermita de los Milagros mirando hacia Caión, no dejéis de escucharla:
E vou livremente,
contigo a meu lado,
tenho o meu mundo contente,
neste sonhar acordado.
Beijinhos
Actualización: Muchas gracias a mis bloggeros favoritos por reproducir esta entrada. Tenéis una sensibilidad increíble. Estoy emocionada. Gracias a Leiter, a Pau y a Lulú. Os quiero.
Este viernes nos acercamos a la inauguración de “3 en raya” una exposición fotográfica en la Fundación María José Jove -a la que aprovechamos para agradecer la gran labor que realiza- que estuvo precedida por una charla en la que José Luis Gutierrez nos contó su experiencia en los tres orfanatos a los que se refiere la exposición y en los que él trabaja desde hace años. Podéis verlo en el blog Sonrisas de colores.
Me llevé varias alegrías ese día. Escuchar y conocer personalmente a José Luis es un privilegio, ver como ese hombre entrega ilusión y energía a los niños es todo un ejemplo. También estuvo bien verme rodeada de amigos de todas las edades, entre ellos, los niños -gracias por el trébol de 5 hojas, pasará a ser, con mi olivo, uno de esos amuletos cargados de cariño que me acompañarán mientras viva- que pudieron ver como otros niños menos afortunados reciben con alegría cariño y juegos.
Por último, y como una ramita de ese árbol que es el proyecto de José Luis, dar el pistoletazo de salida a nuestro proyecto, el proyecto de Pablo en realidad, para Bal Mandir. Pero eso es otra historia de la que os contaré, y mucho, en breve.
Cuento con vosotros.
 La foto de Pablo Menéndez
Cuenta Pablo desde allí:
hoy ha habido un pequeño cambio: en el orfanato han pedido pasta para pagar una cuidadora exclusiva para las tres niñas discapacitadas (ahora comparten dos con 12-16 bebés) y arreglar una habitación en la planta baja para ellas. una cuidadora son unos 50 euros al mes, y las obras no puede ser mucho. a ver si esta semana hablamos con el director (está de vacaciones) y nos concreta una cifra (…) estarían mejor atendidas y más tranquilas. si las obras en el cuarto de la planta baja incluyen una rampa al exterior y el contrato de la cuidadora que las saque a dar una vuelta… sería fenomenal. yo creo que por lo que cuesta esponsorizar a una niña sin discapacidad podríamos esponsorizar lo antedicho más un programa de fisioterapia para las tres ( …) esto se podría plantear como la primera fase de un proyecto de más largo alcance, cuya segunda fase sería ponerles un profe
Sigue hablando de alcanzar los 100 euros al mes. Añade que verá de conseguir un fisioterapeuta.
PD. Gracias a Bubela por escribir publicar esto mismo. Besos.
 Foto de Pablo Menéndez
Reproduzco el comentario de Pablo en la otra entrada hace poco más de una hora, creo que poco hay que añadir. La foto es suya , recortada por mi con lo que pierde su característica forma de encuadrar, pero no quería que se reconocieran los niños. Es una de esas niñas que él menciona intentando pintar ayudada por un cooperante.
gracias. mi trabajo aquí ha tomado una dimensión bastante distinta gracias a como me han afectado los jóvenes sin escolarizar, especialmente estas tres adolescentes encantadoras con parálisis cerebral que llevan 11, 14 y 17 años mirando al techo. no tienen más más estimulación que la algarabía de los 16 bebés de 1 a 2 años con quienes (no sé muy bien por que) comparten habitación; las palabras, escasas pero amables, que les dedican las dos mujeres que las cuidan (que tienen dos dias de vacaciones al año, ganan al mes menos de lo que yo me gasto en una camiseta en las rebajas de zara, llevan 5 meses sin cobrar, duermen en camastros duros como granito en el mismo cuarto sucio y anteayer no daban crédito cuando les regalé una tableta de chocolate a cada una); el arroz en blanco que les dan todos los días (si viese un logopeda occidental como las alimentan tiradas en el suelo le daría un síncope) y algún insecto que vuele entre ellas y el techo. en cierto modo muy a mi pesar, ahora dedico una parte de mi tiempo en hablar con adultos intentando buscar la manera de que estas mujeres reciban una educación y fisioterapia, algo para mi terriblemente básico. en cuanto tenga un plan definido y realista os cuento
un saludo desde katmandú
 Foto de Pablo Menéndez
Los niños son el futuro de una sociedad y nos definimos por cómo los tratamos a ellos, a los ancianos y a los enfermos.
Si además de ser un niño, eres discapacitado, por partida doble hay que cuidar de ti.
Vosotros no habéis visto, la mayoría, las fotos de los niños discapacitados de Bal Mandir que no pueden salir de sus cuartos porque no tienen cuidadores que se ocupen de ellos, no habéis visto las fotos de los cooperantes jugando con ellos. Sino, como a mi, os conozco, os invadiría la ternura y la necesidad de hacer algo. Os dejo la foto de un niño jugando, estoy segura de que lo imaginais sonriendo para la foto. Si queréis ver más seguid a Blopsmen.
No tengo especial confianza en las instituciones, y esto incluye a las ONG, pero, en este caso, no me puedo parapetar detrás de ese escepticismo y pensar que el 60% se lo gastan sin llegar a los niños. No, esta vez no puedo inventarme subterfugios. Pablo está allí -dejando tiempo, corazón y alegría- y los saca a pasear y confío en él, así que no tengo donde esconderme.
Gracias a Verme por apoyarme en Sombras de Encelado y a todos los que sé que sentís la necesidad de cambiar algo. También a los que apoyais sencillamente porque os lo pido.
Volveré con alguna propuesta concreta con este tema.
Vamos concretando datos de lo que hace falta para ayudar un poquito a mejorar la situación del orfanato de Bal Mandir. Nos dice Pablo -cooperante del proyecto Bal Mandir diverso dirigido por José Luis Gutiérrez y del que podéis leer toda la información en el blog Sonrisas de Colores- que la idea de momento es :
Traerse un profe de educación especial con experiencia de europa (posiblemente Inglaterra, por afinidad de sistema educativo y facilidad con el idioma) y ponerle al chaval que nos gustaría formar de ayudante (hacen falta dos personas, una estaría completamente aislado) o sea: sueldo europeo + unos 100 euros al mes para el ayudante. Cuando el ayudante tenga algo de experiencia, mandarlo a que se forme en india (aquí no hay donde). 5 son los chavales discapacitados sin escolarizar entre 6 y 16. Entre 5 y 18 ya son 7… y pronto habrá más.
Bien, ya empiezan a concretarse los objetivos.
PD.- Si podéis registraros en Menéame y votar los dos post anteriores, os lo agradezco.
 Foto de Pablo Menéndez
Pablo Menéndez, coperante en Bal Mandir nos cuenta:
Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental será obligatoria (Artículo 26.1, Declaración Universal de los Derechos Humanos, adoptada por las Naciones Unidas el 10.12.1948).
En Bal Mandir hay 22 residentes con una diagnosis de discapacidad. Cinco de ellos entre 5 y 16 años de edad no están escolarizados ni reciben ningún tipo de educación estructurada.
100 euros al mes es el salario de un educador para estos cinco niños.
¿Se os ocurre algo?
 Foto de Pablo Menéndez
Desde allí recibo hoy mismo un correo electrónico que dice literalmente:
Xxxx ten 14 anos e vive case sempre deitada no chan ó lado das suas amigas Yyyy e Zzzz, as tres mirando ó teito do cuarto numero tres. Ningunha das tres foi nunca á escola. Pareceunos que Xxxx tiña algo mais de movilidade que as suas compañeiras, e pensei que pagaría a pena probar a montala nunha cadeira de rodas.
Nunha das miñas visitas ó despacho de d o director do orfanato, comenteille a miña idea. El contoume que tiñan unha cadeira de rodas. Chamou a unha empregada, que me levou a un carto pequeno no que encontrei esta peza digna de Duchamp. Baixeina ás duchas ó aire libre e dinlle unha boa fregada. Logo leveina á estación de servicio a hinchar as rodas. Polo camiño a xente mirábame raro, ainda que algúns levaran cabras atadas por unha céntrica rúa de Katmandú.
Subín a Xxxx á cadeira e saímos da habitación tres, Lata por primeira vez en anos.
Me lo envía un amigo que está en Bal Mandir, un orfanato de Katmandú. Las tres niñas son discapacitadas. Seguiremos hablando de ellas.
De momento, por si queréis saber algo más de este proyecto os dejo un enlace al blog Sonrisas de Colores, del Director del proyecto.
Actualización: notaréis que he quitado los nombres, nos pareció más correcto. Por el mismo motivo no ponemos fotos en las que se reconozaca a ninguna niña.
|
|